NUEVA YORK, EE.UU.- Un hombre acusado de usar el apellido de la histórica familia Astor para cometer un fraude estafó alrededor de 450 millones de dólares al empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego mediante un falso esquema de préstamo respaldado por acciones, según una acusación federal desprecintada en Estados Unidos.
Vladimir Sklarov, de 63 años, también conocido como Gregory Mitchell y Mark Simon Bentley, fue arrestado en Chicago. Según los fiscales del Distrito Sur de Nueva York, creó la empresa ficticia Astor Asset Group, haciéndose pasar por un prestamista legítimo vinculado a la fortuna de la familia Astor de Nueva York.
La víctima es el magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas, quien confirmó el engaño en una entrevista con The Wall Street Journal el año pasado. En 2021, Salinas Pliego buscaba un préstamo de 100 millones de dólares que garantizaría con acciones de una de sus empresas. Sklarov, presentándose como “director gerente” de Astor, y sus cómplices lo convencieron de que la compañía contaba con el respaldo de la familia Astor y tenía clientes institucionales de alto nivel.
Finalmente firmaron un acuerdo por al menos 115 millones de dólares. Salinas entregó acciones valoradas en más de 450 millones de dólares, que debían permanecer en custodia sin venderse. Sin embargo, Sklarov las liquidó, usó parte del dinero para simular el préstamo y se quedó con el resto junto con sus socios.
Salinas Pliego no supo de la venta de las acciones hasta julio de 2024. Poco después recibió una carta falsa de Astor en la que se le acusaba de incumplimiento.
“Me siento como un completo idiota. ¿Cómo pude caer en esto?”, declaró Salinas Pliego.Sklarov, de origen griego según autoridades y nacido en Ucrania según reportes previos, enfrenta cargos federales. Se tiene programada una audiencia para definir su situación legal en un tribunal de Chicago. Un defensor público asignado a su caso no ha emitido comentarios.
La acusación forma parte de una investigación que incluye además demandas en Inglaterra. Los fiscales destacan que el acusado utilizó el prestigio falso de la familia Astor, una de las más emblemáticas de Nueva York, para generar confianza en la operación fraudulenta.