Washington, D.C.- El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance “Terry” Cole, aseguró ante el Senado estadounidense que la reciente acusación por narcotráfico contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa únicamente “el comienzo” de una serie de acciones que Washington planea emprender contra presuntos funcionarios mexicanos vinculados al crimen organizado.
Durante una audiencia en el Senado sobre el combate al narcotráfico y el flujo de fentanilo, Cole respondió a cuestionamientos del senador republicano John Kennedy y enfatizó la profundidad de los nexos históricos entre autoridades mexicanas y cárteles. “No hay duda de que los narcotraficantes y los funcionarios de alto rango en México han estado en la cama por años”, declaró el jefe de la DEA.
Cole subrayó que los funcionarios que colaboran con organizaciones criminales son “igual de responsables” de las muertes causadas por las drogas en Estados Unidos. “Son igualmente responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses al cooperar, conspirar y ayudar a producir este veneno para que cruce la frontera”, afirmó. Y remató: “Le aseguro que esto es solo el comienzo de lo que está por venir en México”.
Las declaraciones ocurren días después de que el Departamento de Justicia de EE.UU. presentara cargos contra Rocha Moya y otras nueve personas, entre funcionarios y exfuncionarios, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El caso se enmarca en un endurecimiento de la política antidrogas de la administración Trump, que prioriza el desmantelamiento de las estructuras de mando de los cárteles mexicanos y la persecución de sus presuntos facilitadores en el gobierno.
Cole, un veterano de la DEA con más de dos décadas de experiencia que incluye misiones en México, Colombia y Afganistán, y quien fungió como director regional interino para México, Canadá y Centroamérica, ha sido consistente en sus críticas a la corrupción y la colusión entre autoridades y criminales. En comparecencias previas y entrevistas, ha señalado que los cárteles operan “mano a mano” con sectores del gobierno mexicano y controlan amplias regiones del país.
El mensaje del director de la DEA llega en un contexto de alta tensión bilateral. Funcionarios estadounidenses, incluido el fiscal general interino Todd Blanche, han anticipado que las extradiciones recientes de líderes del Cártel de Sinaloa —como los “Chapitos” y “El Mayo” Zambada— están generando cooperación que derivará en nuevas acusaciones. La estrategia incluye seguir flujos financieros, cadenas de suministro químico desde China y operaciones conjuntas, aunque con un énfasis en acciones unilaterales si se considera necesario.
Hasta el momento, el gobierno mexicano no ha emitido una respuesta oficial detallada a las declaraciones de Cole, aunque en el pasado ha rechazado injerencias y defendido su soberanía en materia de seguridad. La acusación contra Rocha Moya, quien niega los cargos, ha sido calificada por autoridades sinaloenses como parte de una estrategia política.
Expertos consultados advierten que este endurecimiento podría complicar la cooperación bilateral en seguridad, un pilar histórico en la relación entre ambos países, al mismo tiempo que eleva la presión sobre la administración de Claudia Sheinbaum para demostrar resultados concretos en el combate a los cárteles.
Cole concluyó su intervención con un tono firme: las acciones no se detendrán en un solo caso. “Esto apenas comienza”, reiteró, enviando un claro mensaje de que la DEA y el Departamento de Justicia mantendrán el foco en México en los próximos meses.



