Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este domingo la entrega histórica de tierras que pone fin a un conflicto agrario de más de 80 años en comunidades chichimecas y otomíes, como parte del Plan de Justicia para los Pueblos Indígenas impulsado por su administración.
Durante el evento realizado en el Estado de México, la mandataria destacó que el gobierno federal “insistirá en pedir perdón y dar reconocimiento pleno” a los pueblos originarios por las agravias históricas sufridas. La resolución beneficia directamente a familias de las comunidades afectadas, quienes recuperan territorios que habían sido objeto de disputas prolongadas con particulares y autoridades locales desde la década de 1940.
“Este no es solo un acto jurídico, es un acto de justicia histórica y de dignidad para quienes durante generaciones defendieron su derecho a la tierra”, afirmó Sheinbaum, quien estuvo acompañada por representantes de los pueblos chichimecas y otomíes, así como por funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
El Plan de Justicia incluye, además de la restitución territorial, apoyos productivos, infraestructura básica y programas de fortalecimiento cultural para las comunidades beneficiadas. Autoridades estiman que esta acción beneficia de manera directa a más de 1,200 familias y sienta precedente para resolver otros conflictos agrarios pendientes en distintas regiones del país.
Diversas organizaciones indígenas celebraron la medida como un avance concreto en la política de reconciliación promovida desde el inicio del sexenio, aunque algunos líderes señalaron la necesidad de acelerar la implementación de los compromisos pendientes en materia de autonomía y consulta previa.
Con esta entrega, el gobierno de Sheinbaum refuerza su compromiso con la agenda indígena en un contexto donde las demandas territoriales y de reconocimiento cultural continúan siendo prioritarias en la agenda nacional.
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