Ciudad de México.- El exdiputado federal y dirigente de izquierda, Alfonso Ramírez Cuéllar, expresó su firme oposición a cualquier iniciativa legislativa que contemple ampliar el periodo de encargo de los magistrados del Poder Judicial hasta los 17 años. En declaraciones recientes, el político señaló que una extensión de tal magnitud contravendría los principios de alternancia y renovación democrática, advirtiendo que concentrar la magistratura durante casi dos décadas generaría un estancamiento en la estructura judicial, alejándola de las dinámicas de transformación social que el país exige.
Ramírez Cuéllar argumentó que la propuesta de prolongar la permanencia de estos funcionarios no solo es inconstitucional en su espíritu, sino que también fomenta la creación de cotos de poder difíciles de supervisar. Según su análisis, el Poder Judicial requiere de mecanismos de movilidad que garanticen la imparcialidad y la frescura en la toma de decisiones, elementos que, a su juicio, se verían comprometidos si los magistrados permanecieran en sus puestos durante un plazo tan extenso, lo cual calificó como un riesgo para el equilibrio de poderes.
El dirigente advirtió que esta medida, si llegara a concretarse, enviaría un mensaje negativo hacia la ciudadanía sobre la transparencia y la rendición de cuentas dentro del sistema judicial. En un momento en el que el debate nacional se centra en la democratización del acceso a la justicia, Ramírez Cuéllar subrayó que la discusión debería enfocarse en la eficiencia del sistema y en la reducción de la brecha entre las instituciones y las necesidades reales de la población, en lugar de priorizar la estabilidad prolongada de las cúpulas judiciales.
Finalmente, hizo un llamado a las bancadas parlamentarias a rechazar cualquier intento de reforma que busque blindar la permanencia de los magistrados por periodos que excedan la razonabilidad democrática. Ramírez Cuéllar insistió en que el fortalecimiento del Estado de derecho debe basarse en la capacidad de renovación constante y en el respeto irrestricto a los tiempos que marcan las leyes vigentes, reiterando que la oposición a esta propuesta será uno de los ejes principales de su agenda política frente a las reformas institucionales planteadas en el Legislativo.



