Fresnillo, Zacatecas.- Una ola de violencia coordinada sacudió al estado de Zacatecas tras confirmarse el asesinato de diez personas, plenamente identificadas por las autoridades como destacados líderes políticos locales, funcionarios públicos y prominentes empresarios de la región. Los hallazgos de los cuerpos se registraron de manera simultánea en zonas públicas y tramos carreteros pertenecientes a los municipios de Saín Alto, Morelos y Pánuco, lo que provocó el despliegue de un operativo especial integrado por el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal Preventiva.
Entre las víctimas de esta jornada delictiva se encuentra el arquitecto Ignacio Castrejón Valdez, quien se desempeñó como presidente municipal de Sombrerete durante el trienio de 2016 a 2018 y era un reconocido referente en los ramos de la construcción y la minería. Su cuerpo fue localizado con visibles huellas de violencia y signos de tortura sobre la carretera federal 45 Zacatecas-Durango, específicamente al pie del entronque que conduce a la comunidad de Santa Anita, en el municipio de Saín Alto, días después de haber sido privado ilegalmente de su libertad.
El resto de los fallecidos, originarios en su mayoría de las demarcaciones de Fresnillo y Sombrerete, así como un exservidor público del estado vecino de Durango, incluye a perfiles vinculados a la actividad económica, gubernamental y productiva de la zona centro-norte de la entidad. Los reportes oficiales identificaron a los empresarios fresnillenses Armando Ledesma Aguirre y su hijo José Armando Ledesma Campos, además de los comerciantes Jesús Rivera Sandoval, Fernando Robles De la Torre y Juan Carlos Berumen Guerrero.
A la lista de víctimas se sumaron Fidel Alvarado de la Torre, quien se desempeñaba como funcionario en el Ayuntamiento de Fresnillo; Jesús Gerardo Muñeton Hernández, elemento activo del cuerpo de bomberos de ese mismo municipio; José Ángel Valdez Rivera, líder del sector ganadero en la región de Jiménez del Teúl, y Andrés Vázquez Gurrola, exregidor del municipio de Canatlán, Durango. La concentración de los ataques sobre este sector de la población civil organizada e institucional apunta, según las líneas de investigación iniciales, a una ofensiva focalizada por parte de agrupaciones criminales para desestabilizar los liderazgos regionales.
Peritos y agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas procesaron las tres escenas criminales para levantar los cadáveres y recolectar los indicios balísticos correspondientes. Por su parte, el alcalde de Sombrerete, Ramiro Hinojoza Aguayo, y diversos organismos empresariales condenaron de forma enérgica el multihomicidio, al tiempo que el Gabinete de Seguridad estatal reforzó las vías de comunicación terrestres y los accesos principales a las cabeceras municipales afectadas para intentar contener nuevos brotes de violencia en la periferia.



