Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó con firmeza este 24 de noviembre de 2025 a las declaraciones del presidente interino de Perú, José Jerí, quien amenazó con irrumpir en la embajada mexicana en Lima para detener a la ex primera ministra Betssy Chávez. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que cualquier acción de ese tipo constituiría una grave violación a las leyes internacionales y a la soberanía de México.
«El asunto es que si se comete una irregularidad internacional sería una violación a la soberanía. Podemos tener diferencias, pero siempre en el marco de la ley internacional», precisó la mandataria, al defender el asilo político otorgado a Chávez. Esta figura, quien fungió como jefa del gabinete durante el gobierno de Pedro Castillo en 2022, se refugió en la sede diplomática mexicana el 3 de noviembre pasado, tras enfrentar procesos judiciales por presunta rebelión en el fallido intento de autogolpe de Estado perpetrado por Castillo.
La decisión de México de conceder asilo a Chávez, basada en argumentos de persecución política por sus opiniones, desató una crisis diplomática inmediata. Perú rompió relaciones con México ese mismo día, acusando al país norteamericano de injerencia en sus asuntos internos y de un mal uso del derecho de asilo, que según Lima aplica solo a delitos políticos y no a crímenes comunes como la rebelión. Jerí, quien asumió el cargo interino en medio de la inestabilidad política peruana, justificó su amenaza alegando que el refugio a la exministra socava la justicia nacional.
Sheinbaum descartó cualquier riesgo real de irrupción, pero recordó el precedente del caso ecuatoriano de 2024, cuando fuerzas de ese país allanaron la embajada mexicana en Quito para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, lo que generó una condena unánime de la comunidad internacional y la ruptura de lazos con Ecuador. «Ya ocurrió en Ecuador», advirtió la presidenta, insistiendo en que México no tolerará repeticiones y apelará a instancias multilaterales como la Organización de Estados Americanos si es necesario.
La tensión entre ambos países se agrava en un contexto de polarización regional, donde México defiende su tradición de asilo humanitario, heredada de gobiernos anteriores. Fuentes diplomáticas mexicanas indicaron que se mantiene vigilancia constante en la embajada limeña, sin despliegue adicional de personal. Mientras tanto, Perú evalúa reformas a las normas de asilo en la OEA para evitar casos similares. Sheinbaum llamó al diálogo respetuoso, reafirmando que el asilo de Chávez es legítimo y respaldado por tratados como la Convención de Caracas de 1954.
Esta confrontación pone a prueba la estabilidad de las relaciones andinas, con posibles repercusiones en foros comerciales y migratorios. Autoridades peruanas no han respondido aún a la advertencia mexicana, pero analistas prevén una escalada si no se resuelve el salvoconducto para Chávez.



