Remate de 372 viviendas: visión social vs. recaudación
La disputa por la subasta de 372 viviendas estatales en Chihuahua evidencia un profundo abismo ideológico entre la rentabilidad financiera y la urgencia de la justicia social. Mientras la Comisión Estatal de Vivienda, Suelo e Infraestructura opera bajo una lógica netamente mercantil y recaudatoria para convertir el patrimonio público en dinero líquido, la bancada de Morena en el Congreso local empuja una visión estrictamente social orientada a proteger el derecho humano a un hogar seguro, beneficiando de forma directa a las familias vulnerables que ya habitan esos espacios.
El conflicto se focaliza en las colonias de Pensiones Civiles del Estado, distribuidas en los municipios de Hidalgo del Parral, Cuauhtémoc, Delicias y Chihuahua. La numeralia de la convocatoria COESVI/SUBASTA/002/2026-BIS expone el corazón de la controversia: el Estado prefiere rematar el lote de casas al mejor postor en el mercado en lugar de aplicar un esquema de asignación social para los posesionarios, priorizando la captación de recursos sobre la seguridad de las familias.
Desde la trinchera legislativa, el coordinador de los diputados de Morena, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, ha abanderado la defensa de los colonos invocando el artículo 46 de la Ley de Bienes del Estado, el cual faculta la venta directa sin fines de lucro. Estrada Sotelo arremetió contra la insensibilidad de la subasta y exigió anteponer el bienestar humano al dinero, argumentando que es necesario privilegiar mecanismos que garanticen la seguridad patrimonial de las familias.
En un contraste absoluto, la postura del Poder Ejecutivo se mantiene rígida en la frialdad de sus metas de recaudación y ordenamiento patrimonial. El titular de la Coesvi, José Antonio Chávez Rodríguez, defendió el remate masivo y desestimó las críticas de la izquierda, minimizando el impacto social del desalojo. Es importante que el diputado se informe primero de todas las condiciones de lo que lleva esta acción que estamos realizando, lanzó el funcionario estatal al justificar el concurso puramente como una vía de administración de activos. Así, el escenario chihuahuense expone la confrontación entre el mercantilismo del gobierno y el sentido humano de la vivienda popular.
Qué Sheinbaum cumpla promesa: maestros
El recrudecimiento de las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en la capital del país responde al agotamiento de una tregua política que cumple exactamente dos años. Tras haber respaldado las aspiraciones de la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum bajo la promesa explícita de derogar la Ley del ISSSTE de 2007, las bases magisteriales han decidido romper el compás de espera ante la falta de resultados tangibles en sus bolsillos. Esta prolongada paciencia institucional se ha transformado ahora en una estrategia de asfixia logística que busca capitalizar la vulnerabilidad internacional del Estado mexicano, aprovechando la inmediata cercanía de la Copa Mundial de Fútbol para elevar el costo político de la parálisis urbana y obligar al Ejecutivo a ceder en la negociación.
La confrontación ha expuesto las profundas grietas entre la narrativa de campaña y las restricciones presupuestales del ejercicio gubernamental. Desde las carpas del plantón en el Zócalo, voceros principales de la Comisión Nacional Única de Negociación, como Yenni Aracely Pérez Martínez de la Sección 22 de Oaxaca y Pedro Hernández Morales de la Sección 9 de la Ciudad de México, sostienen la tesis de que el magisterio cumplió su parte del pacto político y que el endurecimiento de los bloqueos viales es la única vía ante la cerrazón oficial. Para la dirigencia de la CNTE, la explicación técnica del costo financiero es interpretada como una evasiva inadmisible que atenta contra la dignidad del retiro de miles de trabajadores de la educación.
En la mesa de control político, el gabinete federal ha intentado contener los daños sin comprometer la viabilidad fiscal. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, encabezan las mesas técnicas ofreciendo alternativas intermedias que han sido sistemáticamente rechazadas por el magisterio por considerarlas insuficientes. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha asumido una postura de firmeza institucional combinada con tolerancia civil, descartando el uso de la fuerza pública para liberar las vías de comunicación. Sin embargo, al fijar los límites de la negociación, la mandataria federal ha sido contundente al declarar que las demandas insatisfechas obedecen estrictamente a falta de presupuesto y no de voluntad, una frase que resume la encrucijada de un gobierno atrapado entre sus compromisos ideológicos de campaña y la fría realidad de las finanzas públicas.
México/EE.UU.: muy tensa la cuerda
La relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa por su periodo más complejo en años, marcado por una crisis que combina acusaciones de intervencionismo, filtraciones judiciales y el reclamo de soberanía nacional tras el descubrimiento de operaciones encubiertas de la CIA en Chihuahua. Esta escalada representa el punto más crítico de una serie de fricciones acumuladas desde 2018, superando en gravedad a la crisis de 2020 provocada por la detención sorpresa del General Salvador Cienfuegos a manos de la DEA, evento que en su momento congeló la cooperación de inteligencia y derivó en la restricción legal de agentes extranjeros en suelo nacional. En este crítico escenario, la inesperada irrupción del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a través de una extensa carta de cinco cuartillas dirigida a Donald Trump, introduce un nuevo componente en el tablero de la diplomacia informal, buscando trazar una línea de contención que reduzca la presión sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum.
El documento, titulado como una respetuosa reflexión sobre el mandatario estadounidense, opera bajo una estrategia discursiva doble. Por un lado, López Obrador defiende la gestión actual y la independencia de México frente a los amagos norteamericanos; por el otro, recurre a una conocida maniobra política al desvincular a Trump de la hostilidad actual, atribuyendo el cambio drástico de su conducta hacia el país a las influencias de falsos amigos y consejeros internos y del exterior que lo han estado embarcando en viles y siniestras aventuras. Con la frase que regrese el otro Trump, el tabasqueño apela a la relación de entendimiento que mantuvieron en el pasado, que no se sostiene si recordamos los agresivas amagos arancelarios de 2019 que forzaron el despliegue de la Guardia Nacional, o las filtraciones de la DEA a principios de 2024 que llevaron a decretar una pausa en la relación con el embajador Ken Salazar.
L La misiva funciona como un salvavidas retórico y un blindaje para Andrés Manuel, permitiéndole a la presidenta mantener la firmeza institucional mientras su antecesor trata de asumir retóricamente el rol de mediador. Sin embargo, la efectividad de esta diplomacia epistolar enfrenta un duro escepticismo en el ámbito local y extranjero; sectores de la oposición mexicana han interpretado la reaparición no como un acto de fuerza, sino como un reflejo de vulnerabilidad frente a las recientes investigaciones del Departamento de Justicia contra funcionarios de su partido y los amagos republicanos de que estos señalamientos a políticos mexicanos apenas comienza. Así, el texto de cinco cuartillas se convierte en el último intento de la vieja guardia de la izquierda por recordar a la Casa Blanca los costos de la confrontación abierta, en un momento donde las agencias estadounidenses parecen decididas a endurecer las reglas del juego bilateral.

