Los Ángeles, California. — Más de 400 manifestantes se congregaron el sábado en Placita Olvera, en el centro de Los Ángeles, para exigir la abolición de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras el tiroteo mortal de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, a manos de agentes federales en Minneapolis.
El incidente, ocurrido el viernes 24 de enero, representa la segunda muerte relacionada con agentes de inmigración en esa ciudad este mes. Pretti, quien trabajaba en una unidad de cuidados intensivos y había cuidado a veteranos, fue abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol), según reportes oficiales y videos que circulan en redes.
La protesta, que incluyó una vigilia con velas frente al edificio federal, transcurrió de manera pacífica en su mayoría. Los participantes portaban pancartas con lemas como “De Los Ángeles a Minneapolis, detengan el terror del ICE”, “Estados Unidos odia al ICE” y “Retiren los cargos contra los activistas de Minnesota”. La multitud marchó por calles aledañas, bloqueando temporalmente el tráfico, mientras coreaban “El pueblo unido jamás será vencido” y “Abolir el ICE”.
Entre los oradores destacaron Aida Ashouri, candidata a fiscal municipal, quien evocó su herencia iraní para condenar las deportaciones; Adi Renee, educadora que elogió la huelga política de trabajadores en Minneapolis del día anterior como modelo a seguir por los sindicatos; y representantes de los Socialistas Democráticos de América y la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).
Oscar Zarate, de CHIRLA, describió el impacto emocional del video del tiroteo: “La violencia, la indiferencia, el abandono total de la humanidad de Alex… Lo sentí en mi alma”. Instó a canalizar la indignación en acciones comunitarias similares a la ayuda mutua vista en Minnesota.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, emitió un comunicado condenando el hecho y exigiendo la retirada inmediata de fuerzas federales armadas de Minneapolis y otras ciudades estadounidenses: “Esta violencia tiene que acabar y el presidente debe retirar estas fuerzas de nuestras comunidades”.
La vigilia programada concluyó alrededor de las 8:00 p.m., pero decenas de manifestantes permanecieron hasta después de las 9:30 p.m. cerca del edificio federal. La Policía de Los Ángeles emitió una orden de dispersión en la calle Alameda entre Temple y Aliso antes de las 9:00 p.m., aunque un portavoz indicó cerca de las 10:00 p.m. que no se reportaban conflictos mayores.
Un pequeño grupo también se manifestó en Mariachi Plaza, en Boyle Heights, y otro bloqueó brevemente la entrada a una autopista antes de dispersarse.
El Partido Republicano del condado de Los Ángeles pidió no apresurarse en juicios y aguardar una investigación completa, mientras el senador republicano Bill Cassidy (Luisiana) calificó los hechos de “increíblemente inquietantes” y demandó una pesquisa.
La manifestación se enmarca en crecientes tensiones por operaciones de inmigración y muertes en centros de detención —32 reportadas en 2025—, y coincide con llamados a presionar al Senado para bloquear la financiación del Departamento de Seguridad Nacional.