Bueno Aires, Argentina.- El presidente Javier Milei ordenó la intervención administrativa por 12 meses del puerto de Ushuaia —el más austral del mundo y clave para la proyección antártica argentina—, mediante resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, argumentando irregularidades financieras y desvío de fondos públicos.
La decisión, anunciada el jueves, desató críticas inmediatas del gobernador fueguino Gustavo Melella, quien la calificó de injustificada y anunció acciones judiciales para revertirla y restituir la autonomía de la Dirección Provincial de Puertos: “No compartimos ni la medida ni sus fundamentos; no existe justificación objetiva para una decisión de esta magnitud”.
Según denuncias de sectores opositores y reportes de medios como Radio Universidad, Jornada y Diario Red, la intervención encubriría un acuerdo secreto ofrecido por Milei a Donald Trump durante la cumbre de Davos: ceder el control del puerto (para uso militar y comercial estadounidense) a cambio de eximir a Argentina del pago de 1.000 millones de dólares exigidos como cuota de membresía para ingresar a la “Junta de Paz” (o “Board of Peace”) impulsada por Trump para la gobernanza transitoria de Gaza.
Milei ya confirmó públicamente su invitación a sumarse a este consejo internacional promovido por Trump, al que describió como “un honor”, aunque el gobierno nacional no ha confirmado ni desmentido la versión de la cesión territorial como moneda de cambio por la exención económica.
Fuentes provinciales opositoras afirmaron que preparan “la mejor estrategia legal” para impedir la pérdida de soberanía sobre el puerto, mientras la controversia se intensifica en el marco de la alineación geopolítica de Milei con la administración Trump.