Culiacán, Sinaloa.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó de manera categórica y absoluta las acusaciones formuladas en su contra por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, calificando el proceso como una estrategia perversa y un ataque directo al movimiento de la Cuarta Transformación. Tras la revelación del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre su presunta vinculación con una red de narcotráfico al servicio de la facción de Los Chapitos, el mandatario sinaloense rompió el silencio este veintinueve de abril para asegurar que las imputaciones carecen de veracidad y de cualquier sustento jurídico.
A través de un comunicado y en declaraciones recientes, Rocha Moya sostuvo que este tipo de señalamientos forman parte de una campaña de desprestigio que busca golpear la legitimidad de su administración y la del proyecto nacional encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. El mandatario insistió en que su carrera política ha sido transparente y que los vínculos que se le intentan atribuir con el Cártel de Sinaloa son invenciones que carecen de pruebas fehacientes, reafirmando que no tiene nada que ocultar ante las autoridades nacionales o internacionales.
La respuesta del gobernador ocurre en un contexto de alta tensión diplomática, luego de que la Secretaría de Relaciones Exteriores informara haber recibido solicitudes de detención provisional con fines de extradición para diversos funcionarios de la entidad. Rocha Moya defendió la integridad de su gabinete y de los diez servidores públicos señalados en el pliego acusatorio estadounidense, argumentando que las instituciones de Sinaloa no operan como brazos logísticos del crimen organizado, como sostiene el fiscal federal Jay Clayton.
Mientras la investigación federal en Nueva York sigue su curso bajo la supervisión de la jueza Katherine Polk Failla, el gobierno de Sinaloa ha manifestado que mantendrá su postura de defensa legal frente a lo que consideran una intromisión en la soberanía estatal. La administración sinaloense enfatizó que seguirá trabajando en sus responsabilidades de gobierno, a pesar de las revelaciones sobre la revocación de visas y los crecientes cuestionamientos de agencias como la DEA sobre la producción de fentanilo en el estado.
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