Ciudad de México.- La confrontación política entre Chihuahua y la Federación ha escalado al terreno de los medios de comunicación tras un ríspido intercambio de declaraciones entre el senador Javier Corral Jurado y el periodista Ciro Gómez Leyva. El conflicto se desató cuando el legislador morenista, desde la tribuna de la Cámara Alta, calificó al comunicador de mercachifle al recriminarle que su espacio informativo fuera la vía por la cual el Senado se enteró de que la gobernadora Maru Campos no asistiría a su comparecencia, incluso antes de que llegara el comunicado oficial a las comisiones.
El periodista no tardó en responder a los señalamientos durante su programa matutino, donde acusó a Corral de utilizar el fuero y la tribuna parlamentaria para lanzar calumnias y desviar la atención de sus propios pendientes legales. Gómez Leyva fue enfático al señalar que el exmandatario estatal debería estar rindiendo cuentas ante la justicia y no legislando, refiriéndose a los procesos que el actual gobierno de Chihuahua ha intentado fincarle. En un tono directo, el conductor sostuvo que Corral goza de libertad únicamente porque fue rescatado de enfrentar sus responsabilidades mediante un acuerdo político que le otorgó una posición en el Senado.
Durante su réplica, el comunicador defendió el ejercicio de su labor informativa y cuestionó la calidad moral de su interlocutor, mencionando que Javier Corral posee una trayectoria marcada por el fracaso y el resentimiento. Según la visión del periodista, la molestia del legislador radica en que se le arruinó el escenario de linchamiento político que Morena había preparado para la gobernadora Campos, calificando el frustrado encuentro legislativo como un circo que solo buscaba el lucimiento de figuras como el propio Corral.
El choque ha generado una ola de reacciones en redes sociales y círculos políticos, donde se debate sobre los límites de la inmunidad parlamentaria frente al derecho de réplica de los periodistas. Mientras la bancada de Morena respalda la postura de su senador al acusar a ciertos medios de actuar como voceros de gobiernos de oposición, el sector crítico advierte sobre el riesgo de utilizar las instituciones del Estado para atacar de manera sistemática a la prensa. Este episodio se suma a la larga lista de desencuentros entre ambos personajes, cuya enemistad se ha profundizado conforme avanzan las investigaciones federales sobre la soberanía en Chihuahua.



