Teherán, Irán.- El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ordenó el jueves mantener el bloqueo del estrecho de Ormuz y exigió a los países vecinos cerrar las bases militares estadounidenses en la región, en su primera declaración pública desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jameneí.
En un mensaje leído por los medios estatales iraníes, Jameneí afirmó que “la palanca del cierre del estrecho de Ormuz debe seguir utilizándose”, en referencia a la ruta clave para el transporte de petróleo que Irán ha bloqueado parcialmente, lo que ha paralizado el tráfico marítimo y disparado los precios del crudo en los últimos días.
El líder también prometió vengar las muertes causadas por los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel, que comenzaron el 28 de febrero y mataron a su padre, a su esposa, a su hermana y a otros familiares. Destacó en particular el ataque a una escuela primaria de niñas en Minab, donde murieron al menos 175 personas, en su mayoría niños, según autoridades iraníes, y que una investigación militar estadounidense atribuyó a fuerzas de su país.
“No nos abstendremos de vengar la sangre de sus mártires”, declaró Jameneí, quien además mencionó la posibilidad de “abrir otros frentes en zonas donde el enemigo tiene poca experiencia y sería altamente vulnerable”, sin precisar detalles.
Dirigiéndose a los vecinos del Golfo, advirtió que deben cerrar “lo antes posible” las bases estadounidenses, ya que, según él, Washington ha mentido al prometer seguridad y paz en la región. Irán ha lanzado misiles y drones contra instalaciones militares e intereses estadounidenses en varios países del Golfo, aunque también ha afectado infraestructuras civiles.
Hamidreza Azizi, experto en seguridad iraní del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad, calificó el tono del mensaje como más desafiante que el de su padre, con un enfoque explícito en la estrategia militar. “Va directo al punto”, dijo Azizi, quien agregó que el texto refleja la línea dura del sistema iraní, sin señales de transigencia.
Jameneí, de 56 años, no ha aparecido en video ni en público desde su nombramiento el 8 de marzo por la Asamblea de Expertos. Funcionarios iraníes citados por The New York Times indicaron que fue herido en el primer día de los ataques y que su exposición podría revelar su ubicación y ponerlo en riesgo.
La declaración personaliza el conflicto al mencionar las pérdidas familiares, lo que, según Azizi, indica que el nuevo líder ve la causa no solo como nacional o ideológica, sino también como algo personal.
El mensaje se produce en medio de una guerra que ha escalado más allá de Irán, amenazando la estabilidad regional y la economía global por el impacto en el suministro de petróleo.