Washington, D.C.- El senador republicano Lindsey Graham pasó sus últimas horas de vida en una llamada telefónica con el presidente Donald Trump, a quien transmitió sus deseos finales de mantener la guerra en Ucrania y consolidar una serie de estrictas sanciones contra Rusia antes de fallecer debido a una afección cardiovascular general. Durante la comunicación, detallada por fuentes cercanas en reportes de Axios, el legislador informó al mandatario sobre los resultados de su reciente viaje a Kiev, manifestando hasta el último momento su determinación por influir en la política exterior estadounidense antes de sufrir el colapso médico.
Horas antes de manifestar los primeros síntomas graves de su malestar físico, el senador había bromeado con su círculo cercano sobre la imposibilidad de retirarse o fallecer debido a los temas pendientes en su agenda legislativa, la cual incluía la contención del régimen en Irán y la consolidación de los acuerdos de normalización diplomática entre Israel y Arabia Saudita.
La trayectoria de Graham en el Capitolio estuvo marcada por un fuerte intervencionismo y declaraciones polémicas. En años recientes, el legislador republicano instó públicamente a la eliminación del presidente ruso Vladímir Putin y defendió la entrega masiva de armamento ofensivo a las fuerzas de Kiev, argumentando que el apoyo militar representaba una inversión estratégica fundamental para los intereses de seguridad de su país. Estas posturas provocaron que el gobierno de Rusia lo incluyera formalmente en su lista oficial de individuos catalogados como extremistas y terroristas.



