Londres, Reino Unido.- El roble conocido como Major Oak, un ejemplar milenario de aproximadamente 1,200 años de antigüedad y estrechamente vinculado a la leyenda popular de Robin Hood, murió en el bosque de Sherwood tras no registrar brote de hojas durante la pasada primavera, según confirmó en un comunicado oficial la Real Sociedad para la Protección de las Aves del Reino Unido.
La organización conservacionista detalló que la afluencia masiva de millones de visitantes durante los últimos dos siglos provocó la compactación del suelo alrededor del espécimen, lo que impidió de manera progresiva que el agua de lluvia y los nutrientes llegaran de forma óptima al sistema de raíces. A este factor antropogénico se sumaron los efectos del cambio climático, manifestados en intensas olas de calor y periodos de sequía que debilitaron la estructura del árbol.
A lo largo de las décadas, especialistas forestales implementaron diversas medidas de preservación, incluyendo la colocación de postes y cables para apuntalar sus monumentales ramas, así como la instalación de una valla perimetral en la década de 1970 para restringir el paso peatonal directo. No obstante, las revisiones técnicas determinaron que el sistema radicular ya se encontraba estrangulado y carente de los elementos necesarios para su subsistencia.
El ejemplar, que recibió su nombre actual en 1790 tras ser documentado por el mayor Hayman Rooke, posee un alto valor histórico y cultural para la región de Nottingham, pues la tradición oral lo señala como el sitio de refugio del bandido medieval Robin Hood. Representantes de agrupaciones ambientalistas como Woodland Trust señalaron que, a pesar del deceso biológico, la estructura del roble permanecerá en el corazón del bosque como un monumento natural y continuará aportando al ecosistema de la reserva en su proceso de descomposición.



