Doha, Qatar.- Irán reivindicó este domingo una oleada de ataques con misiles balísticos y drones dirigidos contra bases militares e infraestructura de los Estados Unidos en Jordania, Qatar, Kuwait y Baréin. La ofensiva se produjo pocas horas después de que el Comando Central estadounidense (Centcom) iniciara una nueva ronda de bombardeos contra territorio persa, dinamitando por completo el memorando de entendimiento para la paz que ambas naciones habían firmado el pasado 17 de junio.
La Guardia Revolucionaria iraní detalló que sus misiles balísticos impactaron la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, destruyendo el centro de mando y los hangares de los drones MQ9. Asimismo, el cuerpo militar informó la destrucción de los centros de mantenimiento de aviones de combate en la base estadounidense de Al-Udeid, en Qatar. En Kuwait y Baréin, las fuerzas de Teherán desplegaron drones destructivos que afectaron sistemas antimisiles Patriot, estaciones de radar y depósitos de municiones pertenecientes a las fuerzas norteamericanas.
Las autoridades de Qatar informaron que sus fuerzas armadas repelieron agresiones aéreas en su territorio, mientras que el Ministerio del Interior de Baréin activó los sistemas de alarma e instó a la población civil a buscar refugio en zonas seguras. Por su parte, el gobierno de Irán justificó su respuesta bélica como una represalia directa a las incursiones aéreas previas de los Estados Unidos contra sus bases costeras y sistemas de telecomunicaciones en el litoral sur del país.
El origen de este nuevo capítulo de hostilidades derivó de un ataque iraní contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre en el estrecho de Ormuz, donde se reportó la desaparición de un tripulante. Este incidente provocó que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado de forma definitiva el acuerdo bilateral que pretendía desbloquear las rutas comerciales marítimas y abrir negociaciones en torno al programa nuclear de Teherán, reactivando los combates a gran escala en la región.



