Maine, EE.UU.- La identidad del agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas involucrado en el tiroteo que cobró la vida del ciudadano colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero fue revelada por sus propios familiares, quienes expusieron ante medios de comunicación el alarmante historial de violencia doméstica y severos trastornos psiquiátricos que arrastra el oficial gubernamental.
El agente en cuestión fue identificado como David Brouillette, de 37 años de edad, quien presuntamente fue reclutado por la agencia federal a finales del año pasado como parte de la estrategia migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. La exesposa del oficial, Ashley Brouillette, y su hija Madison confirmaron de forma independiente que el propio agente les confesó vía telefónica haber realizado las detonaciones mortales el pasado lunes en la localidad de Biddeford, bajo el argumento de que actuó en defensa propia debido a que la víctima intentó arrollarlo con un automóvil.
La revelación de la identidad del agente ha provocado fuertes cuestionamientos hacia el Departamento de Seguridad Nacional respecto a la rigurosidad de los filtros de control de confianza aplicados a los nuevos reclutas de las fuerzas del orden federales. Registros de los tribunales familiares del estado de Maine detallan un prolongado historial de denuncias por hostigamiento, acecho y abuso físico en contra de sus exparejas e hijas, incluyendo una orden de restricción temporal concedida por un juez en 2021 debido a conductas catalogadas como inestables.
De igual forma, parientes directos del oficial manifestaron, bajo la condición de mantener el anonimato, que Brouillette fue diagnosticado desde la infancia con trastorno bipolar severo y depresión, documentando intentos previas de suicidio y hospitalizaciones psiquiátricas periódicas. Pese a estos antecedentes de salud mental, el implicado logró ingresar a la Guardia Nacional y posteriormente al Ejército regular, donde se desempeñó como especialista en inteligencia humana y cumplió un despliegue en Afganistán antes de incorporarse a las filas de la corporación migratoria.
Por su parte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas se negó a validar formalmente la identidad del empleado público argumentando políticas de protección contra el doxeo de sus agentes tácticos. A través de un portavoz oficial, la corporación migratoria defendió la preparación operativa del agente involucrado señalando que cuenta con casi una década de experiencia combinada dentro de los cuerpos policiales federales y que posee la capacitación reglamentaria para el uso legítimo de la fuerza letal ante situaciones de riesgo a la seguridad pública.



