Houston, Texas.- Un gran jurado del condado de Harris imputó este viernes a Mario Alberto Morales, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), con un cargo grave de agresión agravada con un arma mortal, por el atropellamiento del inmigrante mexicano Miguel Parra Hernández.
Los hechos ocurrieron el pasado 10 de octubre en Houston, cuando el oficial federal perseguía a pie a Parra Hernández. De acuerdo con la investigación de la Oficina del Fiscal de Distrito, basada en videos de cámaras corporales, el agente Morales conducía una camioneta SUV sin marcas y, tras seguir a la víctima, giró intencionalmente el vehículo hacia la izquierda, impactando y pasando por encima de Parra Hernández.
A consecuencia del atropellamiento, el inmigrante mexicano sufrió múltiples fracturas graves en la pierna, cadera y tobillo, por lo que requirió hospitalización y posterior traslado a un centro de rehabilitación bajo custodia de ICE.
Este caso ha generado controversia debido a que la versión inicial emitida por ICE tras el incidente señalaba que Parra Hernández «corrió frente a un vehículo de ICE y fue golpeado», declaración que fue desmentida por la evidencia videográfica presentada por la fiscalía local.
El fiscal de distrito del condado de Harris, Sean Teare, condenó el actuar del agente federal, subrayando que portar una placa de ICE no otorga impunidad para violar los derechos de las personas ni para emplear fuerza letal de manera injustificada. «No están siguiendo los procedimientos policiales normales», señaló Teare al criticar las tácticas utilizadas por los agentes en la ciudad.
Esta imputación se suma a las tensiones existentes en Houston entre las autoridades locales y las agencias federales de inmigración, en un contexto de aumento de operativos de detención. La Oficina del Fiscal también investiga otro tiroteo fatal reciente en el que estuvo involucrado un agente de ICE en la misma ciudad.
Por su parte, el Sindicato Nacional de Inmigración y Aduanas ha salido en defensa del oficial argumentando que se encontraba realizando su trabajo. De ser encontrado culpable del cargo de agresión agravada con un arma mortal (siendo el vehículo el arma), el agente Mario Alberto Morales enfrenta una pena de prisión que va de los dos a los 20 años. Se espera que en los próximos días se fije la fecha para la audiencia de lectura de cargos.



