LOS ÁNGELES, CALIFORNIA.— Bajo un sol inclemente y con filas que serpenteaban por el exterior del centro de votación, miles de hondureños en Los Ángeles ejercieron su derecho al sufragio este domingo en las elecciones generales de 2025, marcadas por acusaciones de irregularidades y la abierta injerencia del presidente estadounidense Donald Trump. El proceso, que busca suceder a la presidenta Xiomara Castro —primera mujer en el cargo—, atrajo a una diáspora motivada, pese a limitaciones en el padrón electoral que solo permitieron el 4.5% de los 399,537 habilitados en Estados Unidos para votar.
El centro en North Hollywood, operado por la Junta Receptora de Votos 19155, abrió con 39 minutos de retraso a las 6:39 a.m., en lugar de las 6:00 planeadas. Desde las 5:00 a.m., votantes como Allan Guevara, de 25 años y originario de Cortés, esperaban en fila. «Todo estuvo bien, pero algo retardado», relató Guevara, quien tardó casi dos horas en salir a las 8:54 a.m. Junto a cinco familiares, advirtió: «Creo que mucha gente se quedará sin votar». Para las 10:17 a.m., más de 400 personas abarrotaban el interior; dos horas después, voluntarios contaron 750, con otro grupo nutrido afuera.
El padrón local registraba 29,946 electores, pero el límite de 1,200 votos por junta —impuesto por el Consejo Nacional Electoral (CNE)— generó frustración. Voluntarios revisaban el Documento Nacional de Identificación (DNI) en la entrada, pero fallos en el sistema biométrico y domicilios desactualizados excluyeron a varios. Carlos Eduardo Domínguez, de 26 años y tegucigalpa originario, llegó en 2023 huyendo de la inseguridad y el desempleo. Su DNI, tramitado en Los Ángeles, lo registraba en Choluteca. «Me dicen que no está actualizado mi domicilio», se quejó, aunque insistió en la fila. «Espero elecciones limpias, que se cumpla la voluntad del pueblo». Similar suerte corrió Violeta Sandino, abogada y excónsul local, cuyo DNI marcaba Houston, Texas, por un error inicial del Registro Nacional de las Personas (RNP) en 2022. «Son inconsistencias graves en el sistema», criticó mientras ayudaba a otros con revisiones telefónicas.
La contienda enfrenta a Rixi Moncada, del oficialista Libertad y Refundación (Libre), defensora de la «refundación» económica contra oligarquías; Nasry «Tito» Asfura, del Partido Nacional, empresario y exalcalde de Tegucigalpa que promete estabilidad fiscal; y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con un discurso anticorrupción y antisistema. Encuestas previas de CID Gallup mostraban un empate técnico: Nasralla 27%, Moncada 26% y Asfura 24%, con indecisos clave.
La sombra de Trump avivó tensiones. Días antes, el mandatario respaldó a Asfura vía Truth Social, llamándolo «el único amigo de la libertad» y tildando a sus rivales de «comunistas» aliados a Nicolás Maduro. Prometió un indulto a Juan Orlando Hernández, exmandatario nacionalista condenado a 45 años por narcotráfico en 2024. Xiomara Ayes-Fields, coordinadora nacionalista en Los Ángeles, vio ventaja: «Ayudaría a los 72,000 beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) que lo perdieron en septiembre». Rechazó las culpas a Hernández: «No creo que sea narcotraficante». Para ella, Libre equivale a «socialismo» y riesgo de «nueva Venezuela».
En contraste, simpatizantes de Libre, como Carlos Mejía, tildaron el apoyo de «injerencia cínica». «Trump es impopular en América Latina; esto beneficia a Moncada con una victoria aplastante», afirmó, calificando las comparaciones con Venezuela y Nicaragua como «propaganda de temor de la oligarquía». Bajo una carpa a 100 metros, activistas oficialistas sonaban música de Los Guaraguao, recibiendo bocinazos solidarios. Afuera, banderas hondureñas y camisetas partidarias delataban divisiones: una militante de Libre provocó gritos de «¡Libre nunca más!», mientras Jorge Castellanos, exiliado de San Pedro Sula por persecución, defendía a Nasralla: «No tiene cola que le pisen; nunca ha caído preso».
A nivel nacional, el CNE reportó 2.8 millones de votantes verificados hasta las 5:40 p.m., superando las primarias y con prórroga hasta las 6:00 p.m. En el exterior, 496,307 estaban habilitados, concentrados en 15 juntas en 12 ciudades de EE.UU. La Observación Electoral Hondureña (OEH) desplegó 1,007 voluntarios, confirmando que el 97% de las mesas tenían al menos tres miembros. Moncada celebró en X: «Estamos ganando; la refundación avanza». Sin incidentes mayores, el ganador asumirá el 27 de enero de 2026, en un país de 6.5 millones de convocados, donde el voto exterior —crecido 2.423% desde 2021— podría inclinar la balanza.



