A sus 28 años, María Elisa Martiniana Griensen Zambrano se convirtió en símbolo de patriotismo mexicano al encabezar, el 12 de abril de 1916, la resistencia civil que obligó a una columna del Ejército de Estados Unidos a retirarse de esta ciudad durante la Expedición Punitiva.

La joven maestra, que había regresado de vacaciones desde Estados Unidos, se indignó al ver que los soldados al mando del mayor Frank Tompkins entraban en el centro de Parral, contraviniendo órdenes de permanecer en las afueras. Ante la pasividad inicial de las autoridades locales, Elisa Griensen actuó con determinación.
Primero reclamó al presidente municipal José de la Luz Herrera su inacción. Al no recibir respuesta concreta, se dirigió a la Escuela 99, reunió a un grupo de estudiantes de quinto grado —algunos relatos hablan de unos 24 niños—, tomó la bandera nacional y los motivó a defender la soberanía. “He buscado ayuda y no me han secundado; sin embargo… alguien tiene que hacer algo”, se le escuchó decir.
Al frente de niños, mujeres y vecinos que se sumaron rápidamente, Griensen marchó hacia las tropas estadounidenses gritando “¡Viva México!” y “¡Viva Villa!”. La multitud lanzó piedras, increpó a los soldados y generó tal presión que la columna inició la retirada. El enfrentamiento se extendió hacia las afueras, en dirección a Santa Cruz de Villegas, y derivó en combates con fuerzas constitucionalistas y civiles armados. Del lado estadounidense se reportaron dos bajas, mientras que la población local sufrió numerosas víctimas.
Su liderazgo espontáneo transformó una protesta en un acto de resistencia que marcó uno de los puntos más tensos de la Expedición Punitiva comandada por el general John J. Pershing. Francisco Villa, según la tradición, reconoció su valentía y la nombró capitana honoraria. Desde entonces, Elisa Griensen es recordada como la Heroína de Parral.
Una infancia marcada por la orfandad
Nacida el 2 de enero de 1888 en Hidalgo del Parral, Elisa fue la penúltima de nueve hermanos (algunas fuentes mencionan hasta catorce hijos, con varias muertes tempranas) del matrimonio entre Juan Alberto Griensen, inmigrante francés originario de Alsacia, y María Guadalupe Lucía Zambrano Ballesteros, de ascendencia española.
Su padre, que llegó a México en la década de 1860 por el puerto de Tampico y se estableció como agricultor (aunque la tradición familiar lo describe también como filarmónico), falleció cuando Elisa tenía tres años. Meses después murió su madre, dejando a los hermanos en situación de desamparo.
La vida de la familia cambió radicalmente cuando la hermana mayor, Virginia Griensen, se casó en 1895 con Pedro Alvarado, uno de los hombres más ricos de México gracias a su imperio minero. Alvarado construyó el Palacio Alvarado en Parral, donde los hermanos Griensen encontraron estabilidad y apoyo. Allí, Elisa creció en un entorno de relativa opulencia, aunque conservó siempre humildad y un fuerte sentido de altruismo aprendido de su cuñado.
Formación, temperamento y vida adulta
Elisa estudió en colegios de El Paso, Texas, y posteriormente en Guadalajara. Regresó a Parral, donde se dedicó a los arreglos del hogar familiar y cultivó sus pasiones artísticas: la pintura, el piano y la lectura. Se describía como una mujer temperamental, valiente, patriota y profundamente nacionalista. Hay versiones de que en su casa mantenía rituales diarios de guardia a la Bandera Nacional, cantando el Himno Mexicano, y también admiraba a Napoleón Bonaparte, a quien rendía homenaje cantando la Marsellesa.
En 1927 conoció al ingeniero civil Óscar Martínez, egresado del Colegio Militar. Se casaron a principios de 1928 en el Palacio Alvarado, en una doble boda junto con su sobrina Lucía Alvarado y Alfonso Vázquez. La pareja tuvo una hija, Delia Rosario Martínez Griensen. Vivieron inicialmente en Parral y después se trasladaron a Ciudad Juárez y El Paso, Texas, especialmente tras los conflictos religiosos de la época, ya que Elisa era muy devota y se oponía a la persecución de la Iglesia.
Mantuvo siempre un carácter fuerte y un amor inquebrantable por México. Testimonios de familiares destacan su indignación ante cualquier falta de respeto al Himno o la Bandera.
Legado y reconocimientos
Elisa Griensen falleció el 14 de noviembre de 1972 en Ciudad Juárez, a los 84 años, a causa de complicaciones de una pulmonía que se agravó mientras se encontraba en El Paso. Su nombre fue inscrito en letras de oro en el Muro de Honor del Congreso del Estado de Chihuahua. En 2016, con motivo del centenario de su gesta, el gobierno de Chihuahua declaró el “Año de Elisa Griensen Zambrano”.
En Parral se le honra con monumentos, una secundaria que lleva su nombre y homenajes anuales. Su acto del 12 de abril de 1916 simboliza el papel de las mujeres y la sociedad civil en la defensa de la soberanía durante la Revolución Mexicana. Aunque algunos relatos populares idealizaron detalles —como su edad en el momento de los hechos—, los documentos históricos confirman que una maestra de 28 años, con bandera en mano y acompañada por estudiantes y vecinos, contribuyó decisivamente a expulsar a las tropas extranjeras de su ciudad.
Las tropas invasoras se replegaron a Santa Cruz de Villegas, un pequeño pueblo ubicado aproximadamente a unos 13 kilómetros al norte de Hidalgo del Parral. La columna del mayor Frank Tompkins se retiró hacia allí después del combate y los dos fallecidos fueron sepultados en el cementerio local.
Sus lápidas aún se conservan en el panteón de Santa Cruz de Villegas. Según reportes locales y visitas recientes, las tumbas están bien identificadas y han sido preservadas por la comunidad, aunque los soldados quedaron “olvidados” por su propio gobierno, sin que sus restos fueran repatriados a Estados Unidos.
El enfrentamiento principal ocurrió durante la retirada de Parral hacia Santa Cruz de Villegas, donde los estadounidenses lograron reorganizarse y repeler los ataques mexicanos antes de recibir refuerzos.
La valentía de Elisa Griensen sigue inspirando como ejemplo de coraje civil, patriotismo y liderazgo espontáneo en uno de los episodios más delicados de las relaciones entre México y Estados Unidos.



