Chicago, Illinois.- El reverendo Jesse Jackson, figura icónica del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y protegido de Martin Luther King Jr., falleció este martes 17 de febrero de 2026 a los 84 años en su hogar de Chicago, rodeado de su familia.
Su deceso fue confirmado por un comunicado de la familia y la organización Rainbow PUSH Coalition, que él fundó. «Murió pacíficamente», indicaron, sin precisar la causa inmediata, aunque Jackson padecía desde hace años parálisis supranuclear progresiva, una enfermedad neurodegenerativa degenerativa diagnosticada tras un inicial error de Parkinson en 2017. En noviembre de 2025 había sido hospitalizado por complicaciones relacionadas con esta afección.
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, en circunstancias humildes y como hijo de madre soltera, Jackson creció en un entorno segregado y se involucró tempranamente en la lucha contra el racismo. Estudiante destacado y deportista, asistió a universidades históricamente negras y participó en sentadas no violentas desde 1960.
Su carrera despegó al unirse a la Conferencia de Liderazgo Cristiano del Sur (SCLC) de King, donde lideró la Operación Breadbasket en Chicago para promover empleo y boicots económicos contra la discriminación. Estaba presente en el Lorraine Motel de Memphis cuando asesinaron a King en 1968, un momento que marcó su ascenso como líder nacional.
En 1971 fundó Operación PUSH (luego fusionada en Rainbow PUSH), enfocada en justicia económica, educación y acción afirmativa. Abogó por una «coalición arcoíris» que uniera a pobres, minorías y trabajadores en torno a un programa progresista.
Jackson hizo historia al postularse a la presidencia demócrata en 1984 y 1988, obteniendo millones de votos y destacando en primarias. Aunque no ganó la nominación, impulsó temas como sanidad universal, recorte militar y reparaciones por esclavitud, y allanó el camino para candidaturas posteriores de afroamericanos como Barack Obama —a quien respaldó en 2008, visiblemente emocionado— y Kamala Harris.
Orador carismático, su lema «Keep hope alive» inspiró generaciones y resonó en campañas como la de Obama («Hope and change»). Sin embargo, enfrentó controversias: acusaciones de comentarios antisemitas, oposición inicial al aborto (luego matizada), un escándalo de infidelidad en 2001 y la condena de su hijo Jesse Jr. por malversación de fondos en 2013.
En sus últimos años, pese a la enfermedad que limitó su voz y movilidad, mantuvo presencia simbólica, como en la convención demócrata de 2024 en Chicago, donde fue homenajeado por allanar caminos para líderes diversos.
Jackson deja un legado de lucha incansable por igualdad racial, justicia económica y unidad multirracial en una nación dividida. Su familia lo describió como «siervo de los oprimidos, los sin voz y los ignorados».