Monterrey, Nuevo León.- La mañana del viernes 9 de enero de 2026, Armando Castilla Galindo, director general de Grupo Vanguardia, fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, Nuevo León, en un operativo calificado por el medio como ilegal y arbitrario.
Alrededor de las 10:00 horas, elementos de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, con apoyo de la Guardia Nacional, realizaron la aprehensión del periodista y empresario, argumentando supuestamente su inasistencia a una orden de notificación del Ministerio Público. Hasta el momento, no se han precisado públicamente los detalles del procedimiento ni la existencia de una orden judicial formal que respaldara la acción.
Grupo Vanguardia denunció que la detención ocurrió en Monterrey y no en Saltillo, Coahuila —donde reside Castilla Galindo—, lo que consideraron evidencia de una vigilancia previa y una acción orquestada. Abogados consultados por el medio señalaron que este modus operandi es común en casos donde fiscalías presuntamente “fabrican” figuras de rebeldía para justificar arrestos.
El episodio se enmarca en una serie de denuncias de acoso judicial que el grupo editorial ha sostenido durante años, incluyendo demandas desproporcionadas, procesos irregulares y presiones desde altos niveles del poder político. Vanguardia ha vinculado estas acciones a su línea editorial crítica, afirmando que la libertad de prensa representa un obstáculo para ciertos intereses.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión reaccionaron rápidamente. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó la detención como “arbitraria e ilegal”, exigiendo la liberación inmediata de Castilla Galindo y el respeto pleno a las garantías legales. Por su parte, Artículo 19 llamó a las autoridades a conducir cualquier proceso con estricto apego al debido proceso, destacando que el caso se suma a múltiples episodios de hostigamiento judicial contra periodistas en México.
Este hecho ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos y colegas del gremio, quienes ven en la detención un nuevo intento de intimidación contra el ejercicio periodístico independiente. Grupo Vanguardia reiteró que, ante el ataque coordinado, “el único camino es la verdad”.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado