Bonilla no acusa recibo
El presidente municipal de Chihuahua Marco Bonilla, el virtual candidato del PAN a la gubernatura, no le preocupa que la gobernadora Maru Campos busque jugar el papel de fiel de la balanza, ya encarriló va derecho y no se quita, hoy se reunió con empresarios menonitas de la región de Cuauhtémoc en sonde uno de los sectores económicos más poderosos y organizados de la región noroeste manifieste públicamente su apoyo a su visión de “Chihuahua avance parejo”. Este respaldo no es retórico: los menonitas ofrecen proyectos concretos y financiamiento propio, lo que debilita la narrativa oficialista de que solo el gobierno estatal o federal puede detonar el desarrollo en las zonas alejadas de la capital. Sigue el destete de Bonilla Mendoza y lo hace alegremente.
Los menonas le piden “al gobernador”
Los chihuahuas mas guerreros de todo el estado, lo trataron como si ya fuera candidato, le pidieron un hospital regional, mayor generación de energía eléctrica, quieren vuelos a Mérida y Monterrey y mejor conectividad carretera. Implícita está la queja de que el gobierno de Maru Campos no ha atendido estas áreas con la velocidad que el sector productivo requiere. Al escuchar y comprometerse a gestionar estas obras, Bonilla se posiciona como el interlocutor que los empresarios no encuentran en las instancias oficialistas actuales…o ea que habrá más berrinches en Palacio.
Vende el “modelo Chihuahua capital”
Al detallar los resultados de su administración —baja histórica en delitos, trámites express para abrir empresas, transparencia y programas sociales focalizados—, Bonilla no solo presume gestión municipal: está haciendo campaña anticipada para la gubernatura. Presenta la capital como laboratorio exitoso que puede replicarse en regiones como Cuauhtémoc, Namiquipa o Nuevo Casas Grandes, zonas de alta productividad agroindustrial que se sienten postergadas…puede haber hasta mentadas en Palacio.
La foto de Bonilla y los menones
La fotografía de Marco Bonilla rodeado de decenas de empresarios menonitas —de la agroindustria del maíz, metalmecánica, paneles solares, remolques y servicios— tiene un valor simbólico y práctico enorme. Este sector, tradicionalmente discreto y poco afecto a la exposición pública, decide ahora respaldar visiblemente a un político. Ello envía dos señales: internamente, fortalece a Bonilla como el precandidato natural del PAN y sus aliados; externamente, debilita tanto a Morena como al propio gobierno estatal de Maru Campos, que ve cómo un alcalde capitalino le disputa el liderazgo del bloque no morenista en Chihuahua. A 18 meses de la sucesión, Cuauhtémoc dejó de ser territorio perdido para la oposición y se convirtió en la primera gran demostración de fuerza de quien hoy aparece como el favorito para la candidatura del PAN a gobernador…¿se oyó un portazo en Palacio?
También Morena se mueve
El nombramiento de Miguel La Torre como vocero y coordinador municipal del Frente 4T en Chihuahua capital representa un movimiento estratégico de reposicionamiento temprano de Morena de cara al ciclo electoral 2027-2030. En un bastión tradicionalmente panista donde el partido guinda ha sido históricamente minoritario. La Torre no es un desconocido: su paso por el servicio público municipal y su activismo en redes lo convierten en un perfil que los morenistas consideran adecuado y se quita la imagen ganada en los últimos años de “paracaidista”, y ayuda a alejar su pasado panista.
Se saben en desventaja
La decisión de anunciar una “oposición firme” desde la capital, apenas un año después de la contundente derrota de 2024 y con Maru Campos consolidada en el gobierno estatal, revela dos lecturas simultáneas. Por un lado, Morena reconoce que la marca “4T” sigue teniendo un techo electoral bajo en Chihuahua (apenas 28 % en la elección de gubernatura 2021) y requiere una narrativa de confrontación permanente para mantener cohesionada a su base militante. Por otro lado, al destacar los municipios morenistas como “ejemplo a seguir”, el Frente 4T intenta construir un relato de “gobiernos que sí funcionan” en contraste con la administración estatal, apostando a que el desgaste natural de Campos y los eventuales errores de su segundo trienio terminen abriendo espacio en 2027.
La Torre llegó abriendo fuego
El intercambio entre el alcalde Marco Bonilla y el recién nombrado vocero de Morena, Miguel La Torre, revela la tensión creciente en Chihuahua capital de cara al proceso electoral de 2027. Lejos de asumir una postura defensiva ante la amenaza de denuncia por presuntos actos anticipados de campaña y promoción personalizada, Bonilla opta por el contraataque frontal: descalifica a sus adversarios (“que se les quite lo dolido”) y les recuerda la contundencia de la derrota que sufrieron en 2021 y 2024,cuando el PAN le sacó más de dos a uno a Morena en la capital. Esta respuesta no solo busca deslegitimar la acusación, sino proyectar fortaleza y control del territorio político local, un mensaje dirigido tanto a la oposición como a su propia base.
Denuncias de oficio
La denuncia de Morena, aunque formalmente se sustenta en supuestas violaciones a la ley electoral, tiene un claro componente estratégico: intentar desgastar la imagen del alcalde más popular del PAN en el estado y forzar al Instituto Estatal Electoral a emitir una sanción que, aunque probablemente sea simbólica (multa o amonestación), genere ruido mediático y alimente el relato nacional de que los gobiernos panistas incurren en las mismas prácticas que critican en la 4T. Sin embargo, el timing y la elección del mensajero debilitan el golpe: designar a un vocero que apenas lleva unas semanas en el cargo y que arranca su gestión con una denuncia contra el alcalde más visible del estado transmite más desesperación que fortaleza institucional. En la práctica, Morena le está haciendo campaña gratuita a Bonilla, reforzando su narrativa de “yo trabajo, ellos solo denuncian”.
Que hablen, aunque sea mal
A mediano plazo, este episodio consolida a Marco Bonilla como el principal activo electoral del PAN en Chihuahua y uno de los pocos alcaldes del país que, tras cuatro años de gestión, mantiene niveles altos de aprobación y capacidad de confrontación directa sin pagar costos significativos. Mientras Morena estatal sigue sin resolver su crisis de liderazgo y candidaturas (aún no hay un prospecto competitivo claro para la alcaldía ni para la gubernatura), el alcalde capitalino ya está peleando la próxima elección en terreno favorable: el de los resultados y el contraste. Si el IEE desecha o minimiza la denuncia –como ha ocurrido en casos similares–, Bonilla saldrá fortalecido y Morena con la percepción de una oposición irrelevante que solo sabe llorar ante las instituciones. En Chihuahua, la contienda del 2027 ya empezó, y por ahora el alcalde lleva la delantera…aquí Maru no está jugando.
La aspiración declarada de Alfredo Chávez
En el panorama político de Chihuahua, la declaración de Alfredo Chávez como aspirante a la Alcaldía de la capital para las elecciones de 2027 representa un movimiento extraño dentro PAN, en donde claramente la candidatura está entre César Jáuregui, Fiscal General y Manque Granados, diputada federal, no obstante la aspiración es legítima y no es una ocurrencia Chávez, coordinador del Grupo Parlamentario panista en el Congreso estatal, no solo registró su candidatura hace un mes a través de la nueva aplicación del partido, sino que utilizó su primer informe legislativo —ante más de 5 mil asistentes en el Gimnasio M. Quevedo— para proyectar un mensaje de unidad en lugar de auto-promoción personal . Esta táctica subraya la madurez política del legislador, quien evita confrontaciones prematuras en un partido donde las pugnas internas han debilitado candidaturas pasadas.
Unidad panista y el horizonte electoral
Chávez enfatiza que «falta mucho» para 2027, aunque Maru Campos todos los días lo ve más cerca, y convoca a los panistas a enfocarse en sus «encomiendas actuales», un llamado que cierra filas con la gobernadora y envía un recado a aspirantes: «primero el jale, luego las aspiraciones» . Esta postura pragmática responde a la necesidad de fortalecer la imagen del PAN en Chihuahua, donde el partido gobierna pero enfrenta desafíos. Con el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) definiendo los mecanismos de selección —posiblemente mediante encuestas o mesas de consenso—, Chávez se perfila como un candidato de unidad, pero el éxito dependerá de cómo el PAN integre perfiles diversos para contrarrestar el avance de Morena en la región. Analistas locales ven en esta dinámica un PAN más disciplinado, listo para retener la capital en un contexto de polarización nacional.
El despojo disfrazado de justicia social
Álvaro Bustillos, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, lo dice sin rodeos: limitar la transmisión, comercialización o herencia de los derechos de agua convierte los predios en bienes muertos. Un pozo sin título transferible vale cero, y un rancho sin valor no sostiene familias ni paga impuestos. Lo que en Los Pinos se presenta como medida progresista, en el desierto chihuahuense se percibe como la reedición moderna de la expropiación.
La estrategia de Morena: negar y descalificar
La respuesta de Morena ha sido la misma de siempre: negar el problema y descalificar al mensajero. Funcionarios como Román Alcantar y el senador Loera repiten que “nada cambiará” para el pequeño productor, pero nadie explica por qué entonces se elimina la figura de la compraventa de concesiones ni por qué se centraliza en Conagua una facultad que hoy está en manos de los usuarios organizados. La presidenta Sheinbaum habla de “combatir a los acaparadores”, pero en Chihuahua el acaparador que más temen los ganaderos no es el empresario extranjero sino el propio Estado que, en nombre del pueblo, puede cancelar títulos a discreción.
Andrea, silencio que más ruido hace
El silencio más elocuente, sin embargo, viene de la senadora Andrea Chávez. La misma que suele inundar redes con encendidos discursos cuando se trata de defender trenes o refinerías, guarda un mutis sepulcral ante el conflicto que tiene en vilo a su estado. No es casualidad: confrontar a los productores significaría confrontar a miles de votantes que en 2021 le dieron a Morena municipios enteros del corredor ganadero. La 4T prefiere la confrontación nacional antes que la rendición de cuentas local, y Andrea Chávez parece haber elegido bando.
