#YoElijoRegidor y la inercia legislativa
El retraso en la implementación de la elección directa de regidurías en Chihuahua, aprobada desde julio de 2020, representa un preocupante síntoma de resistencia democrática por parte de la clase política estatal. A pesar de que el decreto LXVI/RFLEY/0732/2020 VIII P.E. fue publicado en el Periódico Oficial del Estado hace casi seis años, la ciudadanía sigue acudiendo a las urnas para votar por planillas cerradas y desconocidas. Esta parálisis no es un accidente técnico, sino una estrategia de supervivencia de los partidos políticos que temen perder el control sobre los espacios de representación en los cabildos.
El pretexto de la cartografía
Uno de los principales argumentos utilizados para postergar la vigencia de la ley ha sido la supuesta falta de demarcaciones territoriales. Sin embargo, esta labor corresponde al Instituto Estatal Electoral, que encabeza Yanko Durán Prieto. Aunque el organismo ha manifestado su disposición técnica, la realidad es que el Congreso del Estado no le ha otorgado los recursos ni la certidumbre jurídica necesaria para finalizar los mapas. Al no existir estas delimitaciones, los regidores siguen operando como figuras abstractas sin un territorio específico al cual rendir cuentas de manera obligatoria.
Quieren seguir en control
La falta de reglamentación secundaria es la barrera más sólida que impide el voto directo. Los diputados de la actual Legislatura, bajo la coordinación de figuras como Cuauhtémoc Estrada Sotelo de Morena, quien trata de impulsar la elección directa y Alfredo Chávez Madrid del PAN en la Junta de Coordinación Política, este último en posición contraria ha mantenido el tema en la congeladora. Al no legislar sobre los mecanismos de registro de candidaturas individuales o la fiscalización de sus gastos, el Congreso asegura que el sistema de planillas permanezca vigente, protegiendo las cuotas de poder partidista sobre la representación ciudadana. La mayoría panista se está imponiendo.
El uso sistemático de transitorios
La técnica legislativa para el retraso ha consistido en la manipulación de los artículos transitorios de los decretos electorales. Año tras año, los legisladores locales han votado para mover la fecha de entrada en vigor de la reforma, argumentando que no hay condiciones operativas. Esta práctica fue permitida bajo la dirección de la Mesa Directiva del Congreso, ocupada en 2023 por Adriana Terrazas Porras, permitiendo que un derecho constitucional ya ganado por los chihuahuenses sea pateado hacia el siguiente ciclo electoral de manera indefinida.
Temor a la rendición de cuentas
El fondo del obstáculo radica en el miedo de los alcaldes y dirigentes de partidos a perder la disciplina de bloque en los ayuntamientos. Actualmente, los regidores deben su puesto al alcalde en turno o a su dirigente estatal, no a los vecinos de una colonia. Si se permitiera la elección directa, figuras como Cruz Pérez Cuéllar en Ciudad Juárez o Marco Bonilla en la capital enfrentarían cabildos donde los regidores tendrían autonomía política para cuestionar el gasto público, ya que su permanencia dependería de sus electores y no del favor del presidente municipal.
El papel de las dirigencias partidistas
No se puede ignorar el peso de las dirigencias estatales de los partidos en este retraso. Daniela Álvarez del PAN y Brighite Granados de Morena encabezan las fuerzas que, en la práctica, se benefician del sistema de lista. La planilla es la moneda de cambio para pagar favores políticos y colocar a cuadros cercanos en el poder sin que estos tengan que hacer campaña o poseer arraigo social. La elección directa obligaría a los partidos a postular perfiles competitivos y con solvencia moral en cada barrio, algo que muchas estructuras actuales no pueden garantizar.
Simulación las audiencias públicas
Aunque la audiencia de hoy en Ciudad Juárez es un avance, existe el riesgo de que el Congreso la utilice como un mecanismo de simulación para ganar tiempo. Si las ponencias ciudadanas recopiladas por las comisiones legislativas no se traducen en una reforma reglamentaria inmediata, el ejercicio será meramente decorativo. La presión ciudadana de grupos como Plan Estratégico de Juárez es vital para evitar que el discurso de apertura sea solo una fachada mientras en los pasillos legislativos se pacta una nueva prórroga para el 2030.
Ni arriándoles el INE
Ante la pasividad del poder local, el Instituto Nacional Electoral, bajo la consejera presidenta Guadalupe Taddei, ha tenido que intervenir mediante directrices para obligar a Chihuahua a cumplir con su propia ley. Es paradójico que deba ser un organismo nacional el que empuje a los legisladores locales a respetar un decreto que ellos mismos publicaron en 2020. Esta intervención evidencia la incapacidad o falta de voluntad de los actores locales para evolucionar hacia un sistema de representación más transparente y moderno.
El costo social de la postergación
Mientras la ley no se aplique, la brecha entre el ciudadano y el gobierno municipal seguirá creciendo. En municipios con graves problemas de servicios públicos como Juárez, la falta de un regidor de zona impide que las demandas vecinales tengan un eco real en el presupuesto. La resistencia de los diputados a reglamentar la elección directa es, en última instancia, una resistencia a mejorar la calidad de vida de los habitantes, quienes hoy no saben quién es el regidor encargado de vigilar su parque o su alumbrado público.
El horizonte electoral de 2027
La ventana de oportunidad para que los chihuahuenses voten por sus regidores en 2027 se está cerrando. Si el Congreso no emite las reglas secundarias y el IEE no oficializa las demarcaciones antes de que inicie el próximo año electoral, Chihuahua habrá perdido una década en la implementación de una de sus reformas más vanguardistas. La responsabilidad histórica recae sobre los coordinadores de los grupos parlamentarios, quienes deberán decidir si pasan a la historia como los arquitectos de una nueva democracia o como los sepultureros de una ley que ellos mismos prometieron cumplir, concretamente sobre Alfredo Chávez Madrid, que opone resistencia.
