Washington, D.C. — El doctor Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, instó el domingo a la población estadounidense a vacunarse contra el sarampión ante brotes activos en varios estados y el riesgo de que el país pierda su estatus de eliminación de la enfermedad.
“Por favor, vacúnense. Tenemos una solución para nuestro problema”, declaró Oz en una entrevista en “State of the Union” de CNN. El cirujano cardíaco enfatizó que el sarampión representa un peligro real y que “por supuesto” la gente debería temerlo, al tiempo que aseguró que Medicare y Medicaid mantendrán la cobertura total de la vacuna MMR como parte del calendario básico, sin barreras de acceso.
Los brotes actuales han afectado principalmente a niños no vacunados o con vacunación incompleta. En Carolina del Sur, el foco más grave supera los 900 casos confirmados desde octubre de 2025, superando al registrado en Texas el año pasado. Otros focos persisten en la frontera entre Utah y Arizona, y casos aislados se reportan en múltiples estados. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2025 se registraron más de 2,200 casos —la cifra más alta en tres décadas— y en lo que va de 2026 ya suman cientos, la mayoría asociados a brotes previos.
La creciente desconfianza hacia las vacunas, agravada tras la pandemia de COVID-19, contribuye a la propagación de una enfermedad considerada eliminada en Estados Unidos desde el año 2000. Oz defendió las recomendaciones federales revisadas recientemente y atribuyó al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., un apoyo explícito a la vacuna contra el sarampión, pese a sus críticas históricas al calendario vacunal y a afirmaciones desmentidas sobre vínculos con autismo.
Expertos advierten que la disminución de tasas de vacunación y el aumento de exenciones ponen en jaque la inmunidad colectiva. Aunque los estados mantienen la autoridad para exigir vacunas escolares, algunos han resistido cambios federales. Oz insistió en que la vacunación sigue siendo la herramienta clave para frenar la enfermedad altamente contagiosa.