Caracas, Venezuela. – La oposición venezolana celebró con euforia la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses en un operativo aéreo la madrugada del sábado, pero el entusiasmo se disipó rápidamente tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien expresó desconfianza hacia la líder opositora María Corina Machado y sugirió una alianza con la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
“Venezolanos, la hora de la libertad ha llegado”, proclamó Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, poco después de los ataques que derrocaron a Maduro. La opositora, ferviente admiradora de Trump –a quien dedicó su Nobel–, llamó a instalar inmediatamente a Edmundo González Urrutia como presidente legítimo, reconocido por Occidente como vencedor de las elecciones de 2024.
Sin embargo, en una conferencia de prensa, Trump descartó un rol protagónico para Machado: “Es una mujer muy agradable, pero no tiene el apoyo ni el respeto dentro del país para liderar”. El mandatario estadounidense anunció que Washington “gobernará” Venezuela temporalmente y elogió a Rodríguez, leal al chavismo y sancionada por EE.UU., como alguien “dispuesta a hacer lo necesario para que Venezuela vuelva a ser grande”, priorizando acceso al petróleo y lucha contra el narcotráfico.
Expertos como David Smilde, de la Universidad de Tulane, interpretan que Trump busca estabilidad y beneficios económicos, no necesariamente una transición democrática. “La democracia o María Corina Machado no parecen estar en el radar”, afirmó. Elías Ferrer, de Orinoco Research, recordó el fracaso del apoyo a Juan Guaidó en 2019, sugiriendo que Trump evita riesgos con la oposición.
Hasta la noche del sábado, ni Machado ni González reaccionaron públicamente. Residentes de Caracas expresaron confusión: “Es extraño quitar a Maduro pero dejar a Rodríguez al mando”, dijo una fuente anónima a medios internacionales.
El silencio opositor contrasta con la inicial euforia, mientras Venezuela enfrenta un futuro incierto bajo influencia estadounidense y posibles negociaciones con figuras del régimen saliente.