1.- Roberto Velasco Álvarez, de 38 años, se convirtió este miércoles en el nuevo canciller de México tras la renuncia por motivos de salud de Juan Ramón de la Fuente. Nombrado por la presidenta Claudia Sheinbaum, Velasco asume la Secretaría de Relaciones Exteriores en un momento clave de las relaciones con Estados Unidos, donde ha acumulado experiencia directa como subsecretario para América del Norte. Su designación, pendiente de ratificación por el Senado, coloca al frente de la diplomacia mexicana a uno de los funcionarios más jóvenes en ocupar el cargo en décadas recientes.
2.- Nacido en la Ciudad de México el 14 de septiembre de 1987, Velasco se formó como licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana, donde egresó en 2013, y obtuvo una maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Chicago. Durante su estancia en Estados Unidos, fue editor en jefe de la revista Chicago Policy Review y colaboró en la oficina del entonces alcalde Rahm Emanuel, lo que le brindó un conocimiento profundo del sistema político estadounidense. Su trayectoria temprana incluyó pasos por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la Delegación Miguel Hidalgo y la Secretaría de Economía federal.
3.- Su ingreso a la Secretaría de Relaciones Exteriores ocurrió en 2018, invitado por Marcelo Ebrard. Inició como director general de Comunicación Social y, desde junio de 2020, coordinó la política para América del Norte, primero como jefe de unidad y luego como subsecretario. En ese rol ha liderado negociaciones bilaterales y trilaterales de alto nivel en temas como seguridad, economía, frontera, movilidad humana y gestión de aguas compartidas, especialmente durante las tensiones con la administración de Donald Trump.
4.- Con un perfil técnico y pragmático, Velasco representa la continuidad de la diplomacia mexicana centrada en la relación con el vecino del norte. Su rápido ascenso refleja la confianza de la presidenta Sheinbaum en funcionarios con experiencia directa en las complejidades de la agenda bilateral, en un contexto de revisión del T-MEC y desafíos migratorios y comerciales que definirán los próximos años de la política exterior del país.



