Cabo Cañaveral, Florida. — Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA celebran no solo el exitoso despegue rumbo a la Luna, sino también haber logrado poner en funcionamiento el inodoro de su cápsula Orion tras una falla inicial.
El llamado “inodoro lunar” dejó de operar apenas la tripulación alcanzó la órbita terrestre el miércoles por la noche. La astronauta Christina Koch, siguiendo indicaciones del Control de Misión, realizó maniobras de plomería que permitieron reactivar el sistema durante la madrugada.
Mientras tanto, la cápsula Orion registra temperaturas bajas de 18 grados Celsius (65°F), por lo que los tripulantes buscan ropa de abrigo en su equipaje. Los controladores en Tierra trabajan para elevar la temperatura del habitáculo.
La tripulación, integrada por tres estadounidenses y un canadiense, se prepara para abandonar la órbita terrestre este jueves por la noche e iniciar la inyección translunar, la primera desde el final del programa Apolo en 1972. La misión incluye un sobrevuelo lunar y concluirá con un amerizaje en el Pacífico el 10 de abril.Koch, quien pasó un año en la Antártida antes de ser astronauta, describió como “absolutamente fenomenal” la vista de la Tierra desde decenas de miles de kilómetros, donde se distinguen completas las líneas costeras de los continentes e incluso el Polo Sur.
El inodoro, ubicado en el piso con puerta y cortina para privacidad, utiliza succión de aire en lugar de agua y está basado en un prototipo probado en la Estación Espacial Internacional. Hasta su reparación, los astronautas recurrieron a un sistema de bolsas y embudo para orinar.
Este contratiempo recuerda las limitaciones de las misiones Apolo, cuyas cápsulas no contaban con retrete y obligaban a las tripulaciones —solo masculinas— a usar bolsas desechables durante todo el viaje a la Luna.
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