1.- Antes de ser conocida como la «dama de las aduanas» en el PRI, Nora Yu ya había desafiado al sistema. Su formación inicial fue priista, pero en la década de los noventa, ante la cerrazón de las cúpulas locales para otorgarle la candidatura a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, ejecutó su primer gran salto. Yu abandonó su militancia para abanderar al Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la contienda por la alcaldía. Aquel movimiento no solo fue un reto al PRI, sino la primera muestra de que su capital político era personal y no estrictamente partidista, utilizando a la izquierda como la plataforma que el centro le negaba.
2.- Tras su derrota con el sol azteca, Yu Hernández regresó al PRI para vivir su etapa de mayor esplendor institucional. Reintegrada a las filas tricolores, logró consolidar una base de poder real que la llevó a ganar la diputación federal por el Distrito 02 de Chihuahua en 2003. Durante la LIX Legislatura, se convirtió en una pieza fundamental del bloque priista, defendiendo los intereses del sector empresarial fronterizo y borrando, al menos temporalmente, su pasado opositor. Su regreso fue premiado con posiciones de relevancia, operando siempre en la intersección entre el gremio aduanal y la estructura partidista.
3.- Su éxito en el PRI, la historia de «desamor y regreso» tuvo en 2013 su momento culminante cuando fue Secretaria General de Comité Directivo Estatal del PRI y los dos años previos fue presidente de la Junta Municipal de Aguas y Saneamiento de Ciudad Juárez. Este segundo salto confirmó un patrón en su trayectoria: el PRI era su casa de poder, pero el PRD era su vía de escape y presión cada vez que el tricolor intentaba frenar sus aspiraciones. Estas idas y venidas la mantuvieron vigente en la boleta electoral durante tres décadas, demostrando una resiliencia política basada en el pragmatismo absoluto.
4.- La metamorfosis se completó en 2024 con su adhesión formal a Morena. Al integrarse como suplente de Andrea Chávez, Yu Hernández cerró un ciclo que inició en el PRI de los años ochenta, pasó por el PRD de los noventa y regresó al PRI para brillar en el nuevo milenio. Al rendir protesta como senadora en abril de 2026, Yu consolida un récord de «brincoteo» exitoso: ha militado en el partido del viejo régimen, en la oposición histórica y ahora en el partido en el poder, probando que en Ciudad Juárez, la única constante en su carrera ha sido la búsqueda del escaño, sin importar el color que lo respalde.



