1.- La trayectoria de Luis Olmedo Santiago como secretario nacional de Elecciones del Comité Ejecutivo Nacional del PAN refleja una combinación de militancia temprana y experiencia práctica en el terreno electoral, en un momento en que el partido busca reconstruir su músculo organizativo tras los reveses de 2024. Nombrado en 2025 en medio de un contexto político marcado por el control de Morena sobre los poderes públicos, Olmedo asume el cargo con el mandato explícito de retomar el rumbo electoral albiazul, priorizando la cobertura de casillas y la movilización territorial. Su designación no es casual: responde a la necesidad de perfiles que combinen visión estratégica y conocimiento de bases de datos electorales, elementos que el PAN ha identificado como deficitarios frente a la maquinaria opositora. Desde su llegada, ha impulsado giras por estados clave como Veracruz, Durango, Jalisco, Michoacán y Oaxaca, donde evalúa estructuras locales y refuerza la premisa de que los resultados se construyen en las calles, no solo en las oficinas centrales. A esta labor nacional se suma su rol como delegado especial del CEN del PAN en Ciudad Juárez, donde ha encabezado el arranque de una planeación estratégica enfocada en el rescate de la frontera para el proceso de 2027, posicionando a la ciudad como sede de capacitaciones, reuniones y organización territorial que se replicarán en otras regiones del país.
2.- El primer contacto de Olmedo con el PAN se remonta a su adolescencia, cuando a los 13 años acompañó a su padre a la histórica concentración en el Ángel de la Independencia para celebrar el triunfo presidencial de Vicente Fox en 2000. Aquella experiencia marcó su visión sobre la importancia de las campañas de proximidad y la narrativa de cambio, en una etapa en que el partido transitaba de la oposición histórica a la alternancia nacional. Licenciado en Economía y Mercadotecnia, Olmedo integró desde entonces el activismo juvenil panista con un enfoque analítico que luego aplicaría en el manejo de información electoral. Su ingreso formal al partido coincidió con una época de expansión territorial en el bajío, lo que le permitió forjar redes en Aguascalientes, su estado natal, donde el PAN mantenía una tradición de gobiernos eficientes y alternancia pacífica.
3.- Durante casi una década, de 2016 a 2024, Olmedo formó parte del equipo de gobierno del estado de Aguascalientes, primero bajo la administración de Martín Orozco y luego en la transición hacia Teresa Jiménez. Como empresario y consultor paralelo, acumuló experiencia en gestión pública que le permitió entender los engranajes administrativos y la traducción de políticas en apoyo electoral. Esa etapa estatal no solo consolidó su perfil técnico, sino que lo posicionó como un cuadro confiable para el CEN, capaz de articular recursos locales con estrategias nacionales. Su paso por la administración pública le dio herramientas concretas para diagnosticar debilidades organizativas, un activo clave en un PAN que, tras perder terreno ante Morena, necesita cuadros que conozcan tanto la trinchera como el escritorio.
4.- Como secretario de Elecciones y delegado especial del CEN en Ciudad Juárez, Olmedo ha impulsado un giro pragmático que privilegia las alianzas tácticas y la cobertura territorial: en Durango, la fórmula con el PRI rindió ocho municipios, mientras que en Veracruz, donde el PAN compitió solo, se pasó de 15 a 34 alcaldías gracias a una intensa campaña casa por casa y la coordinación con sectores como el juvenil y la vinculación social. En la frontera chihuahuense, su presencia ha marcado el inicio de un esfuerzo sostenido para reorganizar el Sistema PAN Juárez, con énfasis en la movilización temprana y la formación de cuadros locales rumbo a 2027. Su análisis político subraya el descontento ciudadano con los programas sociales del gobierno federal y la urgencia de medir a los líderes por el estado en que dejan el partido, no solo por cómo lo reciben. En un escenario de régimen dominante, la trayectoria de Olmedo ilustra el intento del PAN por profesionalizar su aparato electoral sin perder su identidad opositora, aunque el éxito dependerá de si logra traducir esa experiencia —incluida su delegación especial en una plaza tan estratégica como Ciudad Juárez— en victorias tangibles en los próximos procesos locales y federales.



