Ciudad de México.- En un fallo unánime que pone fin a una década de litigios, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha ratificado este jueves los créditos fiscales contra Ricardo Salinas Pliego, el quinto hombre más rico de México, forzándolo a desembolsar cerca de 50 mil millones de pesos a las arcas públicas. La resolución, que incluye recargos por hasta 17 años de mora, marca una victoria clave para el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el gobierno de Claudia Sheinbaum, en medio de una pugna pública que trasciende los tribunales y se libra en las redes y las conferencias presidenciales.
El Pleno de la Corte, presidido por Hugo Aguilar, despachó siete de los nueve recursos pendientes en apenas una hora y media, sin debates profundos y con argumentos técnicos que desestimaron las impugnaciones de Grupo Elektra. Los ministros concluyeron que los casos no revisten «cuestiones de constitucionalidad» ni «interés excepcional» en derechos humanos, optando por precedentes fiscales ya establecidos. En uno de los asuntos más pesados –inicialmente por 18 mil 500 millones de pesos–, la Corte impuso además una multa al empresario por intentar recusar a las ministras Yasmín Esquivel y Lenia Batres, aunque esta última se abstuvo de votar en ese expediente.
Los juicios, que abarcan ejercicios fiscales de 2008 a 2013, giran en torno a un mecanismo conocido como «consolidación fiscal», mediante el cual Elektra –joya de la corona del imperio Salinas– infló pérdidas de subsidiarias para reducir su carga impositiva en Impuesto Sobre la Renta (ISR). El SAT argumentó que esta maniobra, permitida en su momento pero cuestionada por su uso abusivo, generó un beneficio indebido de miles de millones, dejando un hueco en las finanzas públicas que el fisco ahora reclama con intereses.
Salinas Pliego, cuya fortuna se estima en más de 10 mil millones de dólares según Forbes, ha defendido el esquema como legal y ha acusado al SAT de «extorsión fiscal» en conferencias y publicaciones en X (antes Twitter). Su conglomerado, que incluye TV Azteca, Banco Azteca y cadenas minoristas, ha sido un pilar de la economía mexicana, pero también un blanco recurrente de las autoridades por presuntas evasiones que escalan hasta 74 mil millones de pesos en total, según estimaciones gubernamentales. La deuda resuelta hoy representa solo una fracción, pero su carga simbólica es inmensa: cierra dos billones de pesos «atorados» en tribunales por impugnaciones similares de grandes contribuyentes.
«Día negro para la justicia»: la furia de Salinas y el silencio oficial
Apenas minutos después del veredicto, Grupo Salinas emitió un comunicado lapidario: «Hoy es un día negro para la justicia y el Estado de Derecho en México», calificando las resoluciones como «abiertamente violatorias de los derechos humanos». El magnate, quien desde El Salvador anticipó el revés –»La Corte, espuria y politizada, ya tomó su decisión»–, prometió escalar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y no descartó demandas contra el SAT. «Seguiremos luchando en tribunales nacionales e internacionales, exigiendo montos justos», reafirmó en un post en X que ya acumula miles de interacciones.
En las redes, la reacción fue inmediata y polarizada. Usuarios afines al gobierno celebraron el fallo como un «regalo de cumpleaños» para Andrés Manuel López Obrador, cuyo 72 aniversario coincidió con la sesión, mientras críticos de Salinas –quien ha invertido en campañas contra Sheinbaum– lo tildaron de «evasor confeso». Un tuit viral ironizó: «Toma chocolate y paga lo que debes», eco de las mañaneras presidenciales que han convertido esta disputa en un espectáculo nacional.
El Palacio Nacional guardó un perfil bajo este jueves, pero fuentes cercanas a Sheinbaum destacan que el combate a deudores fiscales es pilar de su estrategia para engrosar la recaudación sin reformas impopulares. La mandataria, quien ha chocado públicamente con Salinas –acusándolo de dilaciones con 101 recursos accesorios derivados de nueve juicios originales–, ve en este triunfo un espaldarazo para sus programas sociales, financiados con los 2 billones pendientes en litigios.
Más allá de los números: una guerra de titanes en la era Sheinbaum
La odisea judicial de Salinas no es un caso aislado, sino el clímax de una enemistad que data de la era López Obrador y se ha agudizado con Sheinbaum. El empresario, conocido por sus críticas virales contra el «populismo» y su apoyo a opositores, lanzó en septiembre una campaña abierta contra la presidenta electa, alegando que su gobierno busca «expropiar fortunas» vía impuestos retroactivos. A cambio, el Ejecutivo lo ha retratado como arquetipo del «fiscalmente irresponsable», usando sus casos para justificar una «limpieza» en el sistema tributario.
Quedan dos recursos por resolver en la SCJN, por unos 700 millones iniciales, pero el grueso ya está sentenciado. Para Salinas, dueño de un emporio que emplea a decenas de miles, el pago –que el SAT detallará en días– podría tensionar liquidez, aunque analistas descartan un colapso inminente. Para Sheinbaum, es munición en su apuesta por la «austeridad republicana»: ganar en tribunales es ganar en la opinión pública, donde la antipatía mutua entre el magnate y la mandataria alimenta un culebrón que México observa con atención.
Con este cierre, el tablero fiscal se inclina hacia el Estado. Pero en la arena política, la batalla –entre balcones salvadoreños y púlpitos nacionales– apenas comienza.



