Uruapan, Michoacán.- La actual presidenta municipal de Uruapan, Grecia Itzel Quiroz García, emerge como una figura clave en la política michoacana tras asumir el cargo el pasado 5 de noviembre, apenas días después del asesinato de su esposo, el exalcalde Carlos Manzo Rodríguez. Líderes del Movimiento del Sombrero, iniciativa que Manzo impulsó contra la corrupción y la violencia, la respaldan abiertamente como posible candidata a la gubernatura en las elecciones de 2027. En una encuesta reciente de Poligrama, el 43.4 por ciento de los consultados en Michoacán manifestaron su intención de votar por ella, un respaldo que se consolida en medio de un contexto de amenazas y demandas de justicia.
José Antonio Arreola, líder del Movimiento del Sombrero en Pátzcuaro, expresó en una entrevista con el programa «Con los de Casa» de El Universal su convicción sobre el potencial de Quiroz. «Si seguimos haciendo las cosas bien, si el municipio de Uruapan sigue trabajando como lo estaba haciendo Carlos Manzo, ella tiene todo el potencial para ser la próxima gobernadora de Michoacán», afirmó Arreola, destacando la participación de Quiroz en el movimiento desde sus inicios hace varios años. La dirigente, de 35 años y originaria de Uruapan, es licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Antes de asumir la alcaldía, se desempeñó como presidenta honoraria del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en el municipio, donde impulsó programas sociales enfocados en mujeres y niños.
Arreola elogió la determinación de Quiroz al tomar las riendas del ayuntamiento pese al duelo familiar. «Todos estamos de luto, pero más Grecia. Yo la admiro bastante porque, a pesar de que le asesinaron a su esposo, al papá de sus hijos, al presidente municipal, ella tomó las riendas», señaló el líder, quien la describió como una mujer estudiada y con las capacidades para continuar el legado de Manzo. Esteban Constantino, suplente de Manzo y colaborador cercano, ha reforzado este respaldo al indicar que el movimiento la perfila directamente para la contienda estatal.
El legado de Carlos Manzo y el contexto del homicidio
Carlos Manzo, asesinado la noche del 1 de noviembre durante un evento público en la Plaza Morelos de Uruapan con motivo del Festival de las Velas por el Día de Muertos, recibió siete disparos directos. El autor material fue identificado como Víctor Manuel Ubaldo Vidales, un joven de 17 años con antecedentes de adicción a la metanfetamina, quien falleció poco después en un enfrentamiento con escoltas del alcalde. Arreola califica a Manzo como un «héroe» por alzar la voz contra la violencia y las extorsiones en Michoacán, pisando «muchos callos» al denunciar a figuras políticas involucradas en prácticas ilícitas. «Manzo iba a ser el próximo gobernador de Michoacán», aseguró el líder, reconociendo su rol como esperanza para el estado al poner el ejemplo de un gobierno transparente.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán mantiene abierta la investigación, que ahora se extiende a los escoltas de Manzo y posibles fallos en los protocolos de seguridad. El general Trevilla Trejo, de la Secretaría de la Defensa Nacional, justificó la actuación del Ejército en el lugar, aunque persisten dudas sobre quién recomendó al personal de protección privada. Quiroz ha reiterado la necesidad de esclarecer el móvil, recordando que su esposo había señalado públicamente a personajes como el exgobernador Leonel Godoy, el senador Raúl Morón y el exalcalde Ignacio «Nacho» Campos como responsables potenciales de amenazas en su contra. «No tenemos de otra más que creer y tener la confianza de que se van a aclarar las cosas», expresó Arreola en alusión a la pesquisa.
Demandas de justicia y amenazas en un Michoacán convulso
En conferencia de prensa este 13 de noviembre, Quiroz dio un voto de confianza al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, pero exigió resultados concretos en la investigación y en el recién anunciado Plan Michoacán. «La ciudadanía ya no cree, ya no confía, no hay una esperanza en el gobierno», lamentó la alcaldesa, quien solicitó reuniones quincenales con autoridades federales para monitorear avances. Insistió en que los operativos de seguridad no se limiten a «paseos» por la ciudad, sino que se dirijan a los cerros donde opera la delincuencia, como siempre demandó Manzo. «Lo más fácil para mí hubiera sido irme con mis hijos, pero si me iba, traicionaría a Carlos y al movimiento que le costó la vida», confesó, subrayando su compromiso pese al miedo.
El obispo de Zamora, Javier Navarro Rodríguez, alertó sobre amenazas recibidas por Quiroz, regidores y la síndica municipal, provenientes presuntamente de grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de los Morales. La alcaldesa se desplaza escoltada por 21 elementos del Ejército Mexicano, una medida que refleja la delicadeza de su posición en un estado golpeado por tres atentados contra funcionarios en menos de 20 días. «Aunque apagaron su voz, no apagarán esta lucha», prometió Quiroz al asumir el cargo con 38 votos unánimes en el Congreso local, un respaldo que ahora se traduce en proyecciones políticas más amplias. Mientras la investigación avanza, su liderazgo se consolida como símbolo de continuidad en la batalla contra la impunidad en Michoacán.



