Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum ha desatado una polémica al acusar directamente al Fondo de Desastres Naturales (Fonden) de estar infestado de corrupción y burocracia durante administraciones pasadas, lo que impedía una respuesta efectiva a las víctimas de huracanes y otras catástrofes.
En dos mañaneras recientes, la mandataria revivió escándalos del sexenio de Enrique Peña Nieto, aludiendo sin nombrarlo a José María Tapia, quien dirigió el fondo entre 2013 y 2018, y fue captado en redes sociales disfrutando unas vacaciones en Las Vegas mientras México lidiaba con los devastadores huracanes Ingrid y Manuel en 2013.
Sheinbaum ironizó sobre las defensas al Fonden, recordando una nota de la revista Proceso que circulaba en redes: «Hace mucho tiempo de no me acuerdo qué huracán o qué tragedia hubo, y decían: ‘Y el director del Fonden divirtiéndose no sé dónde’. En Las Vegas. Digo, para aquellos que defienden el Fonden, ¿no? O las corruptelas que hubo». Prometió una revisión exhaustiva de los desfalcos una vez que baje la emergencia actual por fenómenos climáticos, posicionando al fondo como un símbolo de la ineficiencia y el saqueo priísta que su gobierno busca erradicar.
Tapia: del PRI a Morena
Nombrado titular del Fonden en enero de 2013, al arranque del gobierno de Peña Nieto, Tapia era un militante acérrimo del PRI, con reverencias constantes en sus redes sociales hacia Miguel Ángel Osorio Chong, entonces secretario de Gobernación y exgobernador de Hidalgo. Presumía su lealtad al tricolor y se comprometía a asegurar la victoria electoral de 2018, meta que no se cumplió, lo que lo llevó a enfocarse en sus negocios privados. Un reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad reveló que, en plena pandemia de Covid-19, firmó un contrato por mil 350 millones de pesos para suministrar ventiladores al Ejército mexicano, un negocio que levantó sospechas de sobreprecios y opacidad.
En julio de 2023, Tapia abandonó el PRI junto con la desbandada impulsada por Osorio Chong, y para septiembre ya militaba en Morena, el partido guinda dominante. El nuevo hogar político lo catapultó como candidato a la alcaldía de Querétaro, donde hizo campaña adoptando los lemas de la Cuarta Transformación de Andrés Manuel López Obrador y Sheinbaum. En sus perfiles digitales abundan fotos de supuesta cercanía con la presidenta, incluyendo un video donde ella lo respalda: «Ya queda muy poco para el día de la elección, y ya saben nuestro candidato en la ciudad de Querétaro es Chema Tapia, este 2 de junio no dejes de votar por Chema…».
Bienes de lujo y críticas renovadas
Las acusaciones de Sheinbaum han reavivado el escrutinio sobre el patrimonio de Tapia. Como candidato, él mismo admitió en una entrevista poseer «dos terrenos de 40 millones de pesos, 18 restaurantes y un departamento en Acapulco». El exdiputado panista Jorge Triana amplificó las denuncias, citando artículos que documentan una mansión en Texas, una residencia de lujo en Querétaro, el inmueble en Acapulco y su red de restaurantes, todos adquiridos en «tiempo récord» durante y tras su gestión en el Fonden. «¡Todo lo adquirió en tiempo récord!», exclamó Triana, cuestionando el origen de tales fortunas en un contexto de contratos públicos millonarios.
El caso ilustra las tensiones internas en Morena por absorber figuras del viejo régimen, mientras Sheinbaum usa el Fonden como ariete contra la corrupción heredada, prometiendo transparencia en un fondo que su predecesor, López Obrador, también criticó y reformó. Tapia no ha respondido públicamente a las alusiones presidenciales, pero el episodio subraya el debate sobre la búsqueda de protección en la política mexicana, donde exfuncionarios priístas buscan redimirse en las filas del oficialismo.



