Ciudad de México.- Luisa María Alcalde Luján aceptó la invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum para asumir la titularidad de la Consejería Jurídica de la Presidencia y confirmó su salida inmediata de la dirigencia nacional de Morena.
La ahora exdirigente morenista hizo pública su decisión mediante un comunicado dirigido a la militancia, en el que se mostró “honrada” por la propuesta y “contenta y satisfecha” por la gestión realizada al frente del partido. Alcalde destacó el crecimiento del padrón de militantes —que pasó de menos de tres millones a más de doce millones—, la consolidación de estructuras territoriales y la creación de espacios de formación política.
“Me voy contenta y satisfecha de lo logrado. Mi decisión responde a una lógica de continuidad dentro del proyecto político”, expresó.Horas antes, la presidenta Claudia Sheinbaum había anunciado que invitó a Alcalde a integrarse a su gabinete tras la renuncia de Esthela Damián, quien dejará el cargo el 30 de abril para buscar participar en procesos políticos en Guerrero. Sheinbaum reveló que Alcalde solicitó tiempo para analizar la oferta, respondiendo inicialmente con “Déjeme pensarlo”.
En su nuevo cargo, Luisa María Alcalde será la principal asesora legal de la Presidencia. Sus funciones incluirán asesorar directamente a la mandataria en temas jurídicos, revisar leyes, decretos y reformas antes de su publicación o envío al Congreso, representar al gobierno federal en litigios, participar en la elaboración de iniciativas de ley del Ejecutivo y coordinar los criterios jurídicos de las distintas dependencias federales.
De manera provisional, la secretaria general de Morena, Carolina Rangel Gracida, asumiría la conducción del partido mientras se convoca al Consejo Nacional para definir a la nueva dirigencia. Entre los perfiles mencionados para relevar a Alcalde figura Ariadna Montiel, actual secretaria del Bienestar, aunque sin confirmación oficial.
Sheinbaum subrayó que su gobierno no impulsa candidaturas y que quienes deseen participar en procesos electorales deben separarse de sus funciones públicas, al tiempo que insistió en que la decisión sobre la nueva dirigencia de Morena corresponde exclusivamente al partido y se realizará de forma autónoma.