Guadalajara, Jalisco.– La sala de prensa de la Expo Guadalajara colapsó este martes cuando Joan Manuel Serrat, el barcelonés más esperado como parte de la delegación de honor de Barcelona en la 39ª Feria Internacional del Libro (FIL), entró ante más de cien periodistas que se apiñaban en el suelo, sobre sillas o pegados a las bocinas para no perder detalle.
El cantautor catalán, que este viernes 5 de diciembre recibirá el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Guadalajara junto a Leonardo Padura, Peter Zumthor y Martín Caparrós, llenó el recinto con solo aparecer. Durante una hora no hubo entradas ni salidas; la puerta quedó literalmente bloqueada por la expectación.
Con su habitual calidez irónica, Serrat abrió el fuego: “Preferí hacer una rueda de prensa para sacarlo todo de una vez y pedí que fuéramos pocos… Luego me di cuenta de la tontería que había dicho tratándose de México”. Entre risas, agradeció la presencia y se disculpó por el retraso: “Hemos hecho muy pocos metros, pero llegar hasta aquí ha sido complicado… muchas fotos”.
Anna Guitart, comisaria del programa Barcelona en la FIL, subrayó que Serrat “quería venir a contar que él es de Barcelona y que quiere mucho a la ciudad”. Y añadió: “No podíamos tener mejor embajador”.
A la pregunta de por qué, tras anunciar su retiro de los escenarios, aceptó venir a Guadalajara, el autor de “Mediterráneo” fue contundente: “Me muevo por instinto y por razón. Quería estar aquí. Y si no me hubieran invitado, me hubiera invitado yo mismo”.
Durante la FIL 2025, Serrat participará este jueves en “Mil Jóvenes con Joan Manuel Serrat” junto a Benito Taibo y presentará “Y uno se cree” (Alfaguara), libro de Jordi Soler que narra su amistad y la aventura de componer una canción a cuatro manos.
En una tarde donde la poesía y la cercanía se hicieron carne, Serrat volvió a demostrar por qué sigue siendo, a sus 81 años, uno de los artistas más queridos de habla hispana.



