Ciudad de México.- La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) encendió la euforia futbolera al confirmar dos amistosos de alto voltaje para la Selección Mexicana en la Fecha FIFA de marzo de 2026, como cierre de su preparación rumbo al Mundial que coorganizará con Estados Unidos y Canadá. El plato fuerte: el Tricolor recibirá a Portugal el sábado 28 de marzo a las 19:00 horas en el renovado Estadio Azteca —rebautizado como Estadio Banorte—, en un evento que marcará la gran reapertura del coloso de Santa Úrsula tras dos años de intensas remodelaciones. Tres días después, el 31 de marzo a la misma hora, México se medirá a Bélgica en el Soldier Field de Chicago, ante un público que promete ser mayoritariamente azteca.
Estos duelos, solicitados expresamente por el director técnico Javier «Vasco» Aguirre, representan pruebas de fuego contra rivales de élite: Portugal ocupa el sexto lugar del ranking FIFA y Bélgica el octavo. «Este tipo de partidos son los que Javier nos pidió para medir a nuestra selección. Portugal y Bélgica son equipos muy fuertes, con jugadores de primer nivel», declaró Duilio Davino, director deportivo de selecciones nacionales, en conferencia de prensa. El directivo enfatizó el orgullo de enfrentar a los lusitanos en casa: «Será un honor reinaugurar nuestro estadio ante un rival de máximo calibre y seguir formando al representativo para el Mundial».
La expectación crece con la posible presencia de Cristiano Ronaldo, el «Bicho Varejão», quien cumplió una sanción de un partido por expulsión ante Irlanda en noviembre y está habilitado, siempre que no incurra en faltas graves. A sus 41 años, el capitán portugués sería la joya de la corona en un estadio que ya vio brillar a leyendas como Pelé y Maradona en 1970 y 1986. México y Portugal se han enfrentado cinco veces, con saldo negativo para el Tri: tres derrotas y dos empates, incluido el 2-1 en contra en el Mundial de Alemania 2006.
El segundo choque, en la catedral de los Chicago Bears, pondrá al Tri ante la generación dorada belga, liderada por Romelu Lukaku, Jérémy Doku, Kevin De Bruyne y Thibaut Courtois. El historial favorece ligeramente a México, con tres victorias, dos empates y dos derrotas en siete duelos, destacando triunfos en los Mundiales de 1970 (1-0) y 1986 (2-1), ambos en el Azteca. «Bélgica es un gran equipo y estaremos listos en Chicago», añadió Davino.
El Estadio Banorte regresa transformado para cumplir exigencias FIFA: su aforo sube de 83 mil a 90 mil localidades, con asientos ergonómicos, Wi-Fi para espectadores y césped híbrido que fusiona grama natural con fibras sintéticas. Ollamani —escindida de Grupo Televisa y dueña del recinto— invirtió miles de millones, respaldada por un crédito de Banorte por 2 mil 100 millones de pesos. Será la antesala perfecta al 11 de junio de 2026, cuando el Azteca albergue el partido inaugural del Mundial y otros cuatro, consolidándose como el único estadio tricampeón mundialista.
La FMF lo resume en un comunicado: «Encendiendo el ambiente mundialista con un estadio renovado, una selección ilusionada y rivales de élite». Para el Tri, que arrastra una racha irregular en 2025 —con empates ante Uruguay y goleada ante Colombia—, estos fogueos son imperdibles. Boletos para el México-Portugal se esperan codiciados; TUDN transmitirá en exclusiva. ¿Llegará CR7? Solo el tiempo —y su conducta— lo dirá. Lo cierto es que el fútbol mexicano vibra con promesas de gloria en casa.



