LONDRES, Inglaterra.- Sarah Mullally fue confirmada este miércoles como arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en liderar la Iglesia de Inglaterra en su historia de casi 1,400 años.
La ceremonia de Confirmación de Elección se realizó en la Catedral de San Pablo, donde jueces presidieron el acto legal que marca su toma de posesión oficial. Mullally, de 63 años, ex enfermera oncológica y obispa de Londres desde 2018, reemplaza a Justin Welby, quien renunció en noviembre de 2024 tras críticas por su manejo de acusaciones de abuso.
Este nombramiento representa un hito para la Iglesia anglicana, que ordenó a sus primeras sacerdotisas en 1994 y a su primera obispa en 2015, tras separarse de la Iglesia católica romana en el siglo XVI. Expertos destacan el contraste con la Iglesia católica, que prohíbe la ordenación de mujeres.
Sin embargo, el hecho genera tensiones en la Comunión Anglicana mundial, con 100 millones de fieles en 165 países. Grupos conservadores como Gafcon critican el nombramiento por considerar que solo los hombres deben ser obispos y rechazan el apoyo de Mullally a bendiciones para parejas del mismo sexo.
La nueva arzobispa enfrentará también el desafío de los escándalos de abuso sexual que han afectado a la institución por más de una década.
El rey Carlos III, gobernador supremo de la Iglesia, confirmó su nombramiento tras una nominación por una comisión mixta de clérigos y laicos. El paso final será su instalación formal el 25 de marzo en la Catedral de Canterbury, donde iniciará su ministerio público.