Souda, Creta.- El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y avanzado de la Armada de Estados Unidos, se dirige hacia la bahía de Souda, en Creta, para someterse a reparaciones tras un incendio que se prolongó por más de 30 horas. El incidente, ocurrido el pasado 12 de marzo mientras el buque operaba en el mar Rojo, ha provocado el desplazamiento de cientos de tripulantes y daños significativos en la infraestructura interna.
Según informes del
The New York Times, el fuego se originó en la lavandería principal del buque, aparentemente en el conducto de ventilación de una secadora, y se propagó rápidamente a través del sistema de ventilación hacia las áreas de alojamiento. Aunque el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) inicialmente reportó que el fuego había sido contenido rápido, nuevos testimonios de marineros y oficiales confirmaron que las labores de control de daños se extendieron por más de un día.
Las consecuencias del siniestro incluyen:
- Tripulación afectada: Más de 600 marineros perdieron sus dormitorios y pertenencias, viéndose obligados a dormir en pasillos y mesas del comedor.
- Lesiones: Dos marineros fueron tratados por heridas leves y decenas más sufrieron síntomas por inhalación de humo.
- Logística de emergencia: La Marina solicitó el envío de 1,000 colchones desde el portaaviones USS John F. Kennedy y miles de uniformes nuevos para reemplazar los dañados por el fuego y el humo.
Pese a los daños en las áreas de servicio y habitabilidad, las autoridades militares sostienen que la planta de propulsión nuclear no resultó afectada y que el portaaviones sigue operando técnicamente. No obstante, la gravedad de los daños internos y la inutilización de los servicios de lavandería han obligado a que el buque abandone temporalmente su zona de despliegue en apoyo a la Operación Epic Fury para recibir mantenimiento en Grecia.