Ciudad de México.- La bancada de Morena en la Cámara de Diputados prepara el terreno para una reforma constitucional que empataría la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum con las elecciones intermedias de 2027, un movimiento que críticos ven como un escudo contra una votación aislada y potencialmente adversa. La iniciativa, impulsada por el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, se dictaminará este lunes en la Comisión de Puntos Constitucionales, bajo la presidencia de Leonel Godoy Rangel, y cuenta con el respaldo del coordinador Ricardo Monreal.
La propuesta surge en un contexto de alta aprobación para Sheinbaum, que ronda el 70% según encuestas recientes, pero también ante presiones opositoras que ya convocan a una marcha el 15 de noviembre para exigir la revocación anticipada. Con la mayoría calificada en el Congreso, Morena podría aprobar la reforma sin mayores obstáculos, transformando un ejercicio ciudadano en un evento concurrente con la renovación de la Cámara de Diputados.
La iniciativa busca eficiencia electoral, pero genera sospechas
El proyecto de dictamen modifica las fracciones VIII y IX del artículo 35 constitucional para limitar la solicitud de revocación a un periodo único: los seis meses previos al fin del tercer año de gobierno. La votación se realizaría el mismo día de las elecciones ordinarias intermedias, mediante sufragio libre, directo y secreto de los inscritos en la lista nominal.
Desde Morena, se argumenta que esta sincronización aprovecha la infraestructura ya existente del Instituto Nacional Electoral (INE), reduce costos y evita el uso indebido de recursos públicos, como ocurrió en ejercicios previos. Monreal confirmó a medios que la idea es «democratizar el proceso sin promoción personal», recordando las críticas al uso de la revocación como herramienta de ratificación en lugar de remoción.
Sin embargo, analistas y legisladores opositores advierten que el cambio podría diluir el impacto de la consulta al mezclarla con campañas partidistas. Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro, acusó que se trata de un intento por «presidencializar» las elecciones de 2027, permitiendo a Sheinbaum aparecer en boletas y spots electorales sin el costo político de un plebiscito solitario.
Lecciones del sexenio de López Obrador: costo y controversia
El antecedente inmediato es la revocación de Andrés Manuel López Obrador en 2022, la primera en la historia mexicana, que costó cerca de 1,660 millones de pesos y se realizó en abril, apartada de las elecciones de junio de 2021 por falta de mayoría calificada en ese entonces. Organizada tras recabar 2.7 millones de firmas en 17 entidades –el 3% de la lista nominal–, el ejercicio reunió solo el 17.7% de participación, con un 90% a favor de la continuidad, lo que opositores tildaron de «ratificación disfrazada».
En aquel caso, la Constitución y la Ley Federal de Revocación prohibieron el uso de fondos públicos para propaganda, pero el debate giró en torno a la promoción implícita del presidente en turno. Hoy, con Morena en control total del Legislativo tras las elecciones de junio, la barrera es mínima, y la iniciativa se presenta como una corrección a esos «desperdicios», según Godoy Rangel.
La oposición, desde el PAN hasta Movimiento Ciudadano, ve en esto un blindaje: al coincidir con las elecciones intermedias, la revocación perdería visibilidad y se contaminaría con dinámicas partidistas, donde Sheinbaum podría beneficiarse de su popularidad sin riesgo de un rechazo masivo. «Es una trampa para que la ciudadanía no decida sola», señaló un diputado panista bajo reserva.
Hacia un dictamen exprés y el pulso ciudadano
El lunes, la comisión analizará el dictamen, con miras a un pleno que podría avalarlo en días. El INE ya se alista logísticamente para 2027, asumiendo que la reforma pase, lo que implicaría integrar la pregunta de revocación en las boletas federales sin costos extras estimados en cientos de millones.
Mientras, la ciudadanía queda en el centro: la ley exige que el impulso venga de la sociedad, no de partidos o funcionarios, y prohíbe propaganda oficial. Pero con Sheinbaum al frente de un gobierno que arranca con bonanza económica y reformas sociales en marcha, el verdadero pulso se dará en las urnas de 2027, donde la revocación podría ser solo un rubro más en una contienda mayor.



