Ciudad de México.- La soberbia y la inexperiencia de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, provocaron la ruptura de las negociaciones para la reforma electoral y polarizaron las mesas de trabajo, reconoció Carlos Puente Salas, coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara de Diputados.
En entrevista con El Financiero, Puente Salas aseguró que el tono y las formas de Alcalde dificultaron cualquier avance. “Su tono no es el de alguien con el que se te antoje platicar más tiempo”, admitió el también miembro de la dirigencia nacional del PVEM.
El legislador relató que durante una de las reuniones, Alcalde cuestionó con dureza una propuesta del Partido del Trabajo (PT): “¿Y ustedes qué se creen?”, frase que calificó como “un poco ruda” y “menos amigable”.
Según su relato, las pláticas iniciaron con Pablo Gómez y luego continuó Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación. Fue al incorporarse Luisa María Alcalde cuando “se polarizó feo todo y ya no se logró avanzar”.
“Su intervención no fue ni siquiera cercana al éxito. Son las formas; no sé si fue su juventud, su inexperiencia, la soberbia, las maneras, pero su actuación sí fue incómoda para todos”, reprochó Puente Salas.
El dirigente verde describió el estilo de Alcalde como muy determinante: “Te dice esto es así y si ustedes no quieren pues ni modo y ahí muere”. “Le faltó saber negociar”, sentenció.
Puente Salas consideró positivo el relevo en la dirigencia nacional de Morena, con la llegada de Citlalli Hernández, a quien calificó como alguien que “sí quiere construir” acuerdos.
“Que llegue Citlalli Hernández para la construcción y seguimiento de las alianzas con los aliados es un privilegio, lo vemos muy bien. Porque el ambiente ya estaba todo un poco trastocado”, afirmó.Destacó que Citlalli Hernández “no trae intereses y refresca el ambiente”. “Ya nos medimos, ya nos conocimos y hay confianza de que hay un cumplimiento de palabra. Es alguien con quien se puede hablar derecho, sin cartas marcadas; es una persona con quien nosotros nos sentimos muy cómodos. Hay entendimiento, no hay abuso y con eso podemos equilibrar”, explicó.
El coordinador del PVEM adelantó que ahora deberán discutir con la nueva dirigencia de Morena la forma de mantener las dos terceras partes en la Cámara de Diputados.
Finalmente, Puente Salas lamentó el “mal trato” que, dijo, han recibido los partidos aliados. “La coalición no nos da votos, la coalición nos quita votos, y los que más pierden son los partidos chiquitos. No hay traición a la presidenta, es solo que los partidos aliados también tienen vida”, concluyó.