Uruapan, Michoacán.- Grecia Itzel Quiroz García, viuda del alcalde asesinado Carlos Alberto Manzo Rodríguez, tomó las riendas del municipio de Uruapan con un discurso firme en el que prometió continuar la lucha contra la violencia organizada. En su primera aparición pública como presidenta municipal, Quiroz García convocó a más de 70 mil personas a una manifestación pacífica que recorrió las calles bajo un sol abrasador, reafirmando el compromiso del Movimiento del Sombrero, la iniciativa independiente que lideraba su esposo hasta su muerte el 1 de noviembre.
La caravana, vestida predominantemente de blanco como símbolo de paz y unidad, partió desde la Avenida Latinoamericana y avanzó durante cuatro horas por siete kilómetros hasta la Plaza Morelos, el mismo lugar donde Manzo Rodríguez cayó abatido a balazos durante el Festival de las Velas. Empresarios locales, productores de aguacate y comerciantes organizaron el evento, colocando a la cabeza a Rachel, la abuela del fallecido alcalde, quien se desplazaba en silla de ruedas. Bajo temperaturas de 38 grados Celsius, la multitud llenó la plaza central, donde se instaló una pérgola para el mitin principal.
El dolor familiar y el eco de las advertencias
Rachel, a quien Manzo consideraba como una segunda madre, abrió el escenario con un testimonio breve pero cargado de emoción. Recordó cómo repetidamente le había advertido a su nieto sobre los riesgos del cargo, especialmente al confrontar la inseguridad rampante en la región. «Le decía: ‘Mira, hijo, no tienes necesidad. No lo hagas’. Y él respondía: ‘Tengo que sacar adelante a Uruapan porque es mi tierra; adoro a la gente’. Eso le quitó la vida. No puede ser», expresó la anciana, visiblemente afectada. Su intervención, respaldada por familiares de otras víctimas de homicidios en el municipio, subrayó el costo humano de la violencia que azota Michoacán, un estado disputado por cárteles dedicados al narcotráfico y la extorsión al sector agropecuario.
El asesinato de Manzo Rodríguez ocurrió en pleno Día de Muertos, ante miles de asistentes al festival tradicional. Según la Fiscalía General del Estado de Michoacán, el autor material fue Víctor Manuel Ubaldo Vidales, un joven de 17 años apodado «El Niño», quien disparó siete veces a quemarropa contra el alcalde de 40 años. Manzo, quien había asumido el cargo apenas meses antes como independiente, falleció esa misma noche en un hospital local. Las autoridades indican que al menos tres personas participaron en la logística del ataque, y el arma utilizada había sido empleada previamente en otros delitos. Antes de su muerte, Manzo había denunciado públicamente las extorsiones a productores de aguacate y la infiltración del crimen en la administración municipal, lo que lo convirtió en blanco de amenazas constantes.
Mensaje de esperanza y desafío a los criminales
Flanqueada por escoltas en traje, elementos de la Guardia Nacional y el Ejército mexicano, Quiroz García subió al escenario sosteniendo el sombrero de su esposo, un símbolo recurrente del movimiento que impulsaba. Vestida de negro y blanco, con la mirada fija en dos retratos de Manzo, la nueva alcaldesa se dirigió a la multitud bajo un fuerte dispositivo de seguridad. «Hoy, en este momento, aquí junto a mí está parado Carlos Manzo. Quiero decirles que esta lucha no quedará en vano. Podrán habernos quitado a nuestro líder, pero nos dejaron un héroe por el que vamos a luchar y honrar su memoria», declaró, recibiendo ovaciones y el grito colectivo de «¡No estás sola!».
En su intervención, Quiroz García relató el instante del crimen: cómo, tras el disparo de un adolescente sicario, solo pudo recoger del pavimento el sombrero de Manzo. «Quienes mandaron matar a Carlos no supieron que este sombrero tiene una fuerza imparable e incansable», afirmó. Elevando el tono, advirtió a los responsables: «Tendrían que venir y matarnos a todos para que esta lucha deje de caminar en las calles y deje de apoyar a la gente más vulnerable». Pidió autorización explícita a los asistentes para aceptar el blindaje de seguridad que la protege, argumentando que es la única forma de avanzar en la gobernabilidad del municipio, ubicado a 110 kilómetros de Morelia.
La alcaldesa enfatizó que el evento cumplía uno de los legados de su esposo: ver a Uruapan unido contra la inseguridad. «Hoy vengo a decirles que hay una esperanza para Uruapan, para Michoacán, para México; para todas aquellas personas que hemos perdido a un ser querido, para todos aquellos que han sido extorsionados, robados, abusados», agregó. Convocó a mantener el «movimiento independiente del sombrero» y solicitó el respaldo de la ciudadanía para no dar un paso atrás.
Exigencias al gobierno federal y promesa de rendición de cuentas
Quiroz García dedicó parte de su discurso a detallar su reunión del 3 de noviembre con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, un encuentro que duró dos horas y del que no se emitieron declaraciones oficiales al salir. «Quiero que sepan que no fue para ir a doblar las manos, fue para exigir justicia, justicia para Carlos Manzo; para exigir que volteen a ver a nuestro municipio, fue para exigir que saquen a todos esos delincuentes que ellos saben en dónde se encuentran», aclaró. Sheinbaum, según reportes, defendió su estrategia de «atención a las causas» para prevenir el reclutamiento de jóvenes por el crimen organizado, pero Quiroz insistió en medidas inmediatas contra la impunidad.
La manifestación incluyó consignas directas contra el gobierno federal y estatal, como «Él no murió, el gobierno lo mató», reflejando la frustración por la ola de violencia en la región. Grupos parlamentarios en el Congreso de la Unión han reaccionado: Morena, PVEM y PT demandaron una investigación exhaustiva, mientras PAN y PRI criticaron la falta de resultados en seguridad. Quiroz García cerró con un llamado electoral: «En 2027 les vamos a dar un voto de castigo porque nos vamos a hacer valer y vamos a honrar la memoria de Carlos Manzo».
El mitin concluyó con aplausos y abrazos para la familia de Manzo, mientras artistas locales pintaban un mural en honor al difunto alcalde. La nueva mandataria, quien rindió protesta ante el Congreso de Michoacán el 5 de noviembre, enfrenta ahora el reto de estabilizar un municipio marcado por la confrontación con el crimen, en un contexto donde la producción de aguacate genera miles de millones de pesos anuales pero también disputas sangrientas. Fuentes del ayuntamiento estiman que la marcha superó las expectativas, consolidando a Quiroz como figura de resistencia en Michoacán.



