Ciudad de México.– El senador Adán Augusto López Hernández dejó la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado, cargo que también implicaba la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). El anuncio, hecho este domingo durante una reunión plenaria del partido, se produce en medio de un contexto diplomático adverso y ajustes en la relación bilateral con Estados Unidos.
A finales de diciembre pasado, mientras circulaban rumores sobre su posible relevo, la Secretaría de Relaciones Exteriores sondeó al gobierno alemán para obtener el placet que permitiera designar al tabasqueño como embajador en Berlín. La respuesta llegó con demora: en los primeros días de enero, mediante canales de alto nivel, el Ejecutivo de Friedrich Merz comunicó que no aceptaría a López Hernández en su cuerpo diplomático.
No se ofrecieron explicaciones formales, pero en círculos diplomáticos se interpreta como un veto claro: Alemania, al igual que en el caso previo de Alejandro Gertz Manero (quien terminó en Londres tras rechazos similares), evita recibir a políticos mexicanos con perfiles sensibles ante Washington. Otra nación europea optó por el silencio como forma elegante de declinar.
Ante el revés, el oficialismo optó por reubicar al senador en labores territoriales. Permanecerá como legislador y se enfocará en la operación política de la IV circunscripción electoral, con cabecera en la Ciudad de México, donde fortalecerá su alianza con Andy López Beltrán, pese a las fricciones con la jefa de Gobierno, Clara Brugada. El relevo lo asumió Ignacio Mier Velazco.
La decisión se enmarca en una serie de movimientos recientes que buscan evitar tensiones con Estados Unidos: el cese del envío de petróleo a Cuba, el cambio en la jefatura de la Guardia Nacional, ajustes en la Fiscalía General y la remoción en el CIDE. Fuentes del gabinete vinculan el apresuramiento del anuncio con la ejecución de familiares de Mario Delgado, titular de la SEP, ocurrida el 31 de enero en Colima.
En el Senado, el relevo genera alivio: había fatiga por decisiones unilaterales y recortes presupuestales durante su gestión. López Hernández, quien se rehabilitó temporalmente al operar la salida de Gertz de la FGR, queda ahora fuera del primer plano, en un giro que refleja el delicado equilibrio de la 4T ante el contexto internacional.



