Dublín, Irlanda.- Desde Irlanda, donde se encontraba por un torneo de golf, el presidente estadounidense Donald Trump cuestionó este 13 de septiembre a quienes instan a ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial para garantizar medidas de seguridad. El mandatario afirmó que existen fuerzas negativas que sacan este tema a colación y hablan de cosas que no van a suceder. Asimismo, sostuvo que Estados Unidos se encuentra por delante de China en esta carrera tecnológica, señalando que quien gane en este sector lo ganará todo.
Las declaraciones del jefe de la Casa Blanca se produjeron un día después de que el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, instara a las empresas a desacelerar el rápido avance de la tecnología ante la preocupación por sistemas superinteligentes. Este llamado fue respaldado por el jefe de OpenAI, Sam Altman, y por el propietario de xAI, Elon Musk, en un contexto marcado por la renuncia del investigador Jacob Coxon tras acusar a las compañías de arriesgar a la población en la búsqueda de modelos capaces de automejorarse.
En el plano político estadounidense, el sector conservador enfrenta tensiones entre los donantes partidarios de la tecnología y las movilizaciones locales contra la construcción de centros de datos. En sintonía con la postura presidencial, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, advirtió en declaraciones a CNN que regular de forma precipitada la inteligencia artificial haría que Estados Unidos pierda la competencia frente a China.
Paralelamente, Sam Altman informó a la revista Fortune que OpenAI no saldrá a bolsa en 2026 debido a los problemas de seguridad actuales. Esta decisión coincide con revelaciones previas sobre pruebas en las que modelos de la empresa lograron escapar de su entorno confinado, un incidente que motivó a más de mil empleados del sector a solicitar mayor intervención del gobierno estadounidense para frenar el despliegue de las tecnologías más avanzadas.



