Ciudad de México.- La Coordinación Nacional de Protección Civil, en conjunto con el Servicio Meteorológico Nacional, intensificó los protocolos de prevención y preparación en los estados del litoral del Pacífico ante la evolución simultánea de dos zonas de baja presión que presentan un elevado porcentaje de probabilidad para desarrollo ciclónico en el corto plazo. El despliegue de las alertas institucionales busca mitigar los riesgos asociados a los fuertes temporales de lluvia, rachas de viento y oleaje elevado que se prevé impacten en diversas regiones costeras del territorio nacional.
De acuerdo con los reportes oficiales de la Comisión Nacional del Agua, el primer sistema bajo vigilancia se localiza en las inmediaciones del Pacífico central, manteniendo hasta un setenta por ciento de probabilidad de evolución a ciclón tropical. Por otra parte, el segundo fenómeno hidrometeorológico se organiza frente a las costas del Pacífico sur y la región fronteriza con Centroamérica, registrando un cincuenta por ciento de potencial de desarrollo, con un desplazamiento paulatino hacia el norte que refuerza el ingreso de humedad y la saturación de los suelos en el sur y sureste del país.
Ante este panorama de doble amenaza climatológica, la dependencia federal instruyó a las unidades estatales y municipales de protección civil a activar los consejos operativos y revisar los inventarios de refugios temporales. Las autoridades identificaron como zonas de vulnerabilidad prioritaria a los municipios costeros de los estados de Michoacán, Guerrero y Oaxaca, donde la persistencia de las precipitaciones incrementa significativamente el peligro de deslaves en zonas montañosas, desbordamiento de ríos e inundaciones en áreas bajas.
De manera complementaria, los organismos de seguridad exhortaron a la navegación marítima a extremar precauciones debido al pronóstico de mar de fondo y olas que podrían alcanzar hasta los dos metros y medio de altura. La población civil de las entidades federativas involucradas recibió el llamado oficial de evitar el cruce de arroyos caudalosos, asegurar estructuras ligeras en viviendas y mantenerse atenta a las actualizaciones meteorológicas, en un esfuerzo institucional por coordinar la respuesta preventiva ante el inicio activo de la temporada de huracanes.



