Madrid, España.- El papa León XIV inició el sábado una visita de una semana a España, marcando su primer gran destino europeo desde su elección en mayo de 2025. El viaje rompe con la postura de su predecesor, el papa Francisco, quien durante su pontificado evitó viajar a este país argumentando crípticamente que lo haría cuando hubiera paz.
Durante su primera intervención en el Palacio Real de España, el pontífice hizo un llamado a profundizar en la reconciliación y la cooperación interna. Asimismo, expresó su reconocimiento a la fidelidad del Estado español hacia el derecho internacional y el multilateralismo como herramientas para la construcción de la paz global.
La agenda del obispo de Roma incluye un encuentro formal con el rey Felipe VI, la reina Letizia y sus hijas, además de una reunión programada con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Este encuentro político cobra relevancia internacional debido a que tanto el mandatario como el pontífice han mantenido posturas críticas hacia el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump en temas de migración y política exterior con Irán.
El viaje expone los equilibrios del actual pontificado. Como primer papa de origen estadounidense y con ciudadanía peruana, León XIV busca consolidarse como un agente de cambio global. Su itinerario abarca un discurso ante el Parlamento español en Madrid, donde advertirá sobre los riesgos de avivar las polarizaciones políticas, y una parada en Barcelona para bendecir la torre recién finalizada de la basílica de la Sagrada Familia, que convierte al templo en la iglesia más alta del mundo.
La visita concluirá en las Islas Canarias, donde el papa mantendrá un encuentro con comunidades de inmigrantes. Esta actividad pondrá el foco en las políticas de acogida de España, un asunto que genera debate con los sectores de la derecha política local y que define el tono pastoral de su jefatura al frente de la Iglesia católica.