Ciudad de México.- En un país donde la violencia parece no dar tregua, Chihuahua se consolida como uno de los epicentros de la inseguridad en México. Con 1,371 víctimas de homicidios dolosos registrados hasta septiembre de este año, el estado norteño ocupa el segundo lugar a nivel nacional, solo por detrás de Guanajuato, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Esta escalada no es un fenómeno aislado: secuestros en primer lugar, feminicidios en segundo y una percepción de inseguridad que azota a sus principales ciudades pintan un panorama sombrío. A pesar de millonarios inversiones en seguridad, las cifras hablan de un fracaso que deja a miles en el anonimato del miedo.
Los números son implacables. Hasta el corte de septiembre de 2025, Chihuahua acumula 1,157 denuncias por homicidios dolosos, posicionándose en el tercer escalón nacional en este rubro, detrás de Guanajuato (1,651) y Baja California (1,195). Sin embargo, cuando se mide por víctimas, el estado salta al segundo puesto con esas 1,371 personas fallecidas de manera violenta, superado únicamente por las 2,084 de Guanajuato. En términos de tasa por cada 100 mil habitantes, Chihuahua figura en el cuarto lugar con 33.91 víctimas por 100 mil, un indicador que refleja no solo la magnitud del problema, sino su impacto per cápita en una población de alrededor de 3.8 millones de habitantes.
Esta posición no es nueva, pero ha empeorado. En el primer semestre de 2025, Chihuahua ya se erigía como el cuarto estado más violento del país, según reportes preliminares. Y en julio, alcanzó el primer lugar en homicidios dolosos a nivel nacional, un pico que alarmó a autoridades y sociedad civil por igual. Septiembre trajo un respiro relativo con 161 casos en el estado –el segundo mes más bajo del año–, pero el acumulado anual mantiene la tendencia ascendente. Comparado con el panorama nacional, donde septiembre registró el mes con menos homicidios en una década (un descenso del 32% respecto al año anterior), Chihuahua contrasta como una islar: mientras el país celebra 27 homicidios menos por día, el estado norteño sigue lidiando con balaceras, ejecuciones y disputas territoriales ligadas al narcotráfico.
Expertos en seguridad pública atribuyen esta vorágine a la fragmentación de cárteles como el de Sinaloa y Juárez, que han intensificado sus guerras por rutas de tráfico en la frontera con Estados Unidos. Ciudad Juárez, epicentro histórico de esta violencia, reportó en septiembre 45 homicidios, mientras que la capital sumó 32. Pero el problema trasciende las urbes: municipios rurales como Ojinaga y Guadalupe y Calvo ven incrementos en ataques a jornaleros y migrantes, convirtiendo a Chihuahua en un tablero de ajedrez mortal.
La Percepción de Inseguridad: Un Miedo que Crece en las Calles
No solo las cifras oficiales alimentan la zozobra; la voz de la gente lo confirma. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), divulgada en julio de 2025, revela que el 63.2% de los mexicanos percibe su ciudad como insegura, un alza del 3.8% respecto a junio de 2024. En Chihuahua, esta realidad se bifurca entre sus dos polos urbanos.
En Ciudad Juárez, el 63.4% de los habitantes mayores de 18 años se siente vulnerable, una cifra alineada con el promedio nacional y que, aunque bajó del 69.4% del año pasado, mantiene a la urbe en el puesto 47 de las ciudades más temidas del país. Esta ligera mejoría sacó a Juárez del temido «top 30» de inseguridad, un logro que expertos atribuyen a operativos conjuntos con autoridades federales.
La capital, Chihuahua, presenta un panorama mixto pero preocupante. Aquí, el 52.8% considera insegura su ciudad, un incremento del 3.4% anual que la impulsa al puesto 59 en el ranking negativo nacional. Aunque por debajo del promedio país, este ascenso refleja un deterioro: del 49.4% en 2024 al actual, impulsado por un alza del 3.6% solo en el trimestre. Mujeres y jóvenes son los más afectados; el 68.5% de las primeras reportan miedo al caminar solas, según datos desagregados de la ENSU. En contraste con oasis como San Pedro Garza García (11% de percepción) o Saltillo (23.5%), Chihuahua capital se aleja de la tranquilidad y se acerca a ciudades como Tijuana (68.7%), donde la violencia es palpable en cada esquina.
Secuestros y Feminicidios en Alza
La inseguridad en Chihuahua no se reduce a balas. El estado lidera el ranking nacional en secuestros, con un promedio de 12 casos mensuales reportados hasta julio de 2025, según el SESNSP. Estos delitos, a menudo vinculados a deudas con prestamistas informales o retaliaciones narco, han disparado el pánico en comunidades enteras. Familias enteras han sido desplazadas en la Sierra Tarahumara, donde indígenas rarámuri reportan desapariciones sin fin.
En feminicidios, Chihuahua ocupa el segundo lugar en tasa por habitante, con 1.2 casos por cada 100 mil mujeres –solo por detrás de Colima–. De enero a julio, se registraron 45 feminicidios, un 20% más que en el mismo periodo de 2024. Casos como el de la activista ambiental en Creel o la joven ejecutada en Parral ilustran una violencia de género que trasciende el crimen organizado y permea la cotidianidad. La ENSU corrobora: el 15% de las mujeres chihuahuenses reportan acoso sexual o agresiones en espacios públicos, cifras que superan el promedio nacional del 12%.
Otros delitos como robos vehiculares (tercer lugar nacional) y extorsiones (cuarto) completan el cuadro. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025 estima 33.5 millones de delitos en todo México, de los cuales Chihuahua contribuye con el 4.5%, equivalente a 1.5 millones de víctimas potenciales.
El gobierno estatal, encabezado por María Eugenia Campos Galván, ha destinado más de 14 mil millones de pesos a seguridad desde 2021, incluyendo 4 mil 710 millones en la controvertida Plataforma Centinela de Seguritech. Esta red de videovigilancia prometía reducir homicidios en un 90%, pero las cifras desmienten el optimismo oficial. En agosto, Chihuahua ya era segundo en homicidios, y el primer lugar en julio contradice las declaraciones de una «reducción del 20%» que, según analistas, se basa en datos manipulados de la Fiscalía estatal.
Críticos, como la sociedad civil organizada en Ficosec, cuestionan la opacidad: ¿Por qué rentar patrullas y helicópteros por miles de millones cuando hospitales como el de Juárez cuestan menos? El titular de Seguridad, Gilberto Loya, enfrenta acusaciones de autopromoción en campañas publicitarias, mientras la violencia letal –que incluye homicidios culposos y feminicidios– afecta a más de la mitad de los estados, con Chihuahua a cabeza.



