Ciudad Juárez, Chihuahua.- Con un avance del 39 por ciento reportado a mediados de octubre y una inversión municipal que supera los 48 millones de pesos, la ampliación de la Avenida de las Torres avanza en su fase inicial, pero genera controversia por su enfoque en la movilidad vehicular. Mientras el Gobierno del Estado y el Municipio coordinan esfuerzos para descongestionar un eje que mueve a más de 42 mil vehículos diarios y beneficia a medio millón de habitantes, colectivos ciudadanos y vecinos del suroriente exigen integrar medidas de accesibilidad universal, alineadas con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. En una reciente reunión de la Comisión de Desarrollo Urbano del Cabildo, las críticas se centraron en la falta de cruces seguros para peatones, ciclistas y personas con discapacidad, recordando fallos en obras previas como el distribuidor vial Talamás.
Los trabajos, iniciados el 17 de julio por la gobernadora Maru Campos, abarcan un tramo de 985 metros desde el bulevar Manuel Talamás Camandari hasta la calle Yepómera, con pavimentación de más de 10 mil 700 metros cuadrados y una base hidráulica reforzada. El director de Obras Públicas municipal, Daniel González García, detalló en la Comisión de Obras Públicas que la participación del Municipio se limita a la ampliación de un nuevo carril y la rehabilitación del existente, en un corredor de cerca de dos kilómetros hasta el Libramiento Regional. “Nos toca nada más lo que es la ampliación de un nuevo carril y en el cuerpo existente vamos a hacer la pavimentación”, explicó González, quien estimó la conclusión de la fase municipal en dos meses, preparatoria para un futuro puente o paso a desnivel acordado con el Estado.
El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar respaldó el proyecto al informar sobre su arranque, pidiendo paciencia a la ciudadanía por los cierres temporales, como el de la calle 40 Ejidatarios hasta finales de octubre. “Esto es una obra que es preparatoria, es decir, el acuerdo que yo tengo con la gobernadora es que después de esta obra vendrá un puente o un paso a desnivel para que terminemos de tener un buen flujo en la avenida De Las Torres”, afirmó Pérez Cuéllar, subrayando su rol en el alivio al tráfico fronterizo. Por su parte, el titular del Fideicomiso de Puentes Fronterizos indicó que la obra estatal, con 35 millones de pesos, mantiene el cronograma para terminar a finales de 2025, integrándose a inversiones previas de 343 millones en pasos inferiores y sistemas pluviales.
Voces críticas por un modelo inclusivo
La presentación del proyecto ante regidores desató intervenciones de representantes civiles, quienes cuestionaron su viabilidad sin priorizar la movilidad humana. Laura Calderón, de la Fundación Juárez Integra, intervino para alertar sobre los riesgos de inducir más congestión. “Hay estudios internacionales que son claros: cuando hay más carriles, terminará por haber más carros. Se trata de mover personas, no vehículos”, declaró Calderón, recordando que la ley obliga a las autoridades a garantizar el tránsito seguro para quienes caminan o usan medios no motorizados.
Calderón criticó el comentario de González sobre las banquetas, quien admitió: “Se construyen las banquetas, pero luego se convierten en tianguis. Es un tema que va más allá de la obra. Yo no soy experto en eso, pero hay que estar conscientes de esos aspectos”. La activista lo calificó de desafortunado, al demeritar la accesibilidad universal, y advirtió que el proyecto podría replicar lo sucedido en la avenida Talamás, donde partidas para infraestructura peatonal se diluyeron sin ejecución. “Sigue siendo responsabilidad de las autoridades garantizar el derecho al libre tránsito con infraestructura adecuada, eficiente y segura para las personas”, enfatizó, exigiendo rampas, señalética táctil y carriles bici en el diseño final.
Vecinos y otros colectivos del suroriente se sumaron al llamado, argumentando que la obra reproduce un modelo automovilístico que margina a la mayoría, en una zona con crecientes demandas de equidad urbana.
La ampliación de Avenida de las Torres, financiada por el Fideicomiso de Puentes Fronterizos y la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, podría consolidarse como referente si incorpora estas demandas. Autoridades como la gobernadora Maru Campos han reiterado el compromiso con “obras duraderas que respondan a las necesidades reales de los juarenses”, pero la presión de la sociedad civil pone a prueba esa promesa. Con el avance en curso y cierres viales en vigor, el diálogo entre Gobierno y colectivos definirá si la iniciativa alivia solo el tráfico o pavimenta una Juárez más equitativa.



