Ciudad Juárez, Chih.- La construcción del paso elevado peatonal sobre la calle Tapioca y la avenida Manuel J. Clouthier se ha convertido en el ejemplo más reciente de la improvisación con que se maneja la obra pública en Ciudad Juárez. Lo que la autoridad municipal presentó como una solución técnica con un costo cercano a los diez millones de pesos ha derivado en una estructura que entorpece la movilidad urbana, genera riesgos para la población vulnerada y evidencia una falta de planeación hidráulica elemental en una zona históricamente propensa a inundaciones.

El proyecto ha sumado cuestionamientos directos por parte del senador Juan Carlos Loera de la Rosa, quien señaló que la obra responde a una lógica del siglo pasado donde se prioriza la fluidez de los vehículos a costa de sacrificar la accesibilidad universal. Levantar rampas metálicas de gran altura no resuelve la problemática de fondo del sector, que requiere colectores pluviales y canalizaciones de agua en lugar de puentes que obligan a adultos mayores y personas con discapacidad a realizar recorridos exhaustivos para cruzar una vialidad secundaria.
A las fallas conceptuales se suman los vicios en la ejecución operativa. Durante el desarrollo de la obra, los cierres viales no programados, el manejo inadecuado de cableado aéreo y la falta de señalización preventiva expusieron a estudiantes y vecinos a transitar entre estructuras en construcción y maquinaria pesada. Las maniobras mostraron que los trabajos se realizaron sin una coordinación efectiva con las comisiones de desarrollo urbano y sin atender los criterios básicos de diseño sostenible para la frontera.
Esta intervención en la calle Tapioca se suma a una serie de proyectos viales cuestionados por la falta de transparencia en sus costos y su poca utilidad funcional para la comunidad. El patrón de construir infraestructura vistosa sin resolver la deficiencia estructural de los servicios públicos confirma que la planeación urbana en el municipio sigue subordinada a la urgencia de la entrega de obras antes que a las verdaderas necesidades de la ciudadanía.



