Ciudad de México.- El coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas, respondió de forma inmediata y contundente a las graves señalamientos en su contra contenidos en el libro Ni venganza ni perdón: Una amistad al filo del poder, publicado el 10 de febrero de 2026 por Editorial Planeta y coescrito por el exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Menéndez.
A través de una carta abierta difundida en su cuenta de X el 11 de febrero, Ramírez Cuevas negó rotundamente cualquier vínculo con actos de corrupción, desvío de recursos públicos o relaciones con figuras del crimen organizado, como el empresario Sergio Carmona Angulo, conocido como el “rey del huachicol” y asesinado en 2021. También rechazó haber manipulado el decreto presidencial del 25 de agosto de 2022 sobre compensaciones vitalicias a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro, que según los autores generó un pasivo de casi 27 mil millones de pesos y sirvió para fines clientelares, incluyendo apoyos a precandidaturas como la de Clara Brugada a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El funcionario calificó las imputaciones como “absolutamente falsas”, producto de “la imaginación o de la mala fe de los autores”, y las enmarcó en una campaña orquestada por “sectores conservadores” para dañar al proyecto de la Cuarta Transformación y a la presidenta Claudia Sheinbaum. Describió el libro como un “pasquín inmundo” y un “libelo”, comparándolo con textos difamatorios históricos, y negó haber financiado bots, medios, comunicadores o páginas de ataque, así como cualquier intervención indebida en sindicatos o movimientos sociales.
Ramírez Cuevas retó directamente a Scherer Ibarra y Fernández Menéndez a presentar pruebas concretas ante tribunales, insistiendo en que “quien acusa tiene que probar” y que no busca confrontación personal, sino defender la verdad frente a infundios políticos. Afirmó haber combatido siempre el clientelismo y la corrupción durante su trayectoria.
La respuesta generó reacciones divididas: aliados de Morena la respaldaron como defensa legítima ante ataques opositores, mientras críticos y la oposición exigieron investigaciones formales por la Fiscalía General de la República. La presidenta Sheinbaum confirmó que Ramírez Cuevas permanece en su cargo y no ha presentado renuncia, reafirmando su confianza en el funcionario. La polémica continúa alimentando el debate sobre transparencia y rendición de cuentas en el entorno del poder.