La empresa suiza Ruag, principal proveedor mundial de soporte para los aviones caza F-5 Tiger II, enfrenta una investigación por presunto fraude en contratos de mantenimiento con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México. El caso salió a la luz gracias a un reportaje publicado por el diario suizo SonntagsBlick, que detalla irregularidades detectadas en las operaciones comerciales con el país latinoamericano.Ruag ha mantenido durante décadas acuerdos con la Sedena para el suministro de piezas y servicios en los F-5 de la Fuerza Aérea Mexicana, aeronaves que superan los 40 años de antigüedad y que representan una de las pocas flotas supersónicas operativas en el país. La compañía helvética domina gran parte del mercado global de repuestos y overhaul para este modelo de avión de combate de origen estadounidense.De acuerdo con la investigación periodística, el problema surgió por la intervención de un intermediario mexicano, un socio comercial externo contratado por Ruag para gestionar las importaciones. Este socio tuvo acceso privilegiado a información sensible: valores declarados de las mercancías, trámites aduaneros y cálculos del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicable en México.El mecanismo del fraude, según las fuentes consultadas por SonntagsBlick, consistió en inflar de manera artificial el valor de las exportaciones de piezas y componentes hacia México. Al declarar montos excesivos en las facturas y despachos, se generaban pagos de IVA sobre bases infladas, lo que permitía al intermediario obtener ventajas fiscales indebidas y, presuntamente, apropiarse de diferencias millonarias. Esta práctica derivó en incumplimientos contractuales por parte de Ruag hacia la Sedena, ya que los costos finales se vieron afectados por las manipulaciones.El reportaje señala que Ruag habría sido víctima de la estafa orquestada por su socio local, aunque las autoridades suizas indagan si existió algún grado de complicidad o negligencia en los controles internos de la empresa. El escándalo se suma a otros episodios previos de irregularidades en la historia reciente de Ruag, que ya ha enfrentado críticas por casos de corrupción y manejo opaco en contratos internacionales.Hasta el momento, ni Ruag ni la Sedena han emitido pronunciamientos oficiales detallados sobre la investigación. El caso pone en evidencia los riesgos de las cadenas de suministro en el sector defensa, donde la dependencia de proveedores extranjeros y la complejidad de los trámites aduaneros pueden abrir brechas para abusos. Las autoridades suizas continúan las pesquisas para determinar el alcance económico del fraude y posibles responsabilidades penales.