Ciudad Juárez, Chihuahua.- Con un lleno total en el Centro Cultural Paso del Norte, la música de Alberto Aguilera Valadez regresó a los escenarios fronterizos bajo un formato sinfónico, marcando el arranque oficial de las actividades culturales por el quincuagésimo tercer aniversario de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
La velada, efectuada este jueves a las diecinueve horas, coincidió además con la conmemoración del décimo aniversario luctuoso del cantautor, reuniendo a la comunidad en un homenaje donde los acordes de la orquesta, mariachi, coros y cuatro voces solistas amalgamaron la memoria colectiva del recinto.
Desde los primeros compases con temas emblemáticos como No tengo dinero, Tus ojos mexicanos lindos y Denme un ride, la distancia entre el escenario y las butacas se desvaneció, transformando a los asistentes en partícipes activos de un repertorio compuesto por veintiocho canciones.
Entre el público asistente destacaron la presencia del doctor Jorge Álvarez Compeán, exconsejero y allegado al artista, y Jean Aguilera Salas, hijo del cantautor. El protocolo inaugural estuvo encabezado por la maestra Brenda Rodríguez Navarro, subsecretaria de Cultura en la zona norte; la doctora Ruth del Carmen Grajeda González, directora de Extensión y Difusión Cultural de la Universidad Autónoma de Chihuahua; y el maestro Alejandro Castillo González, director general de Difusión Cultural y Divulgación Científica de la UACJ.
En representación del rector Daniel Alberto Constandse Cortez, el maestro Castillo González enfatizó el significado de abrir los festejos universitarios con este magno evento, mientras que Rodríguez Navarro invitó a la concurrencia a celebrar el legado perenne del Divo de Juárez en su propia frontera.
La dirección musical corrió a cargo del maestro Lizandro V. García, al frente de la Orquesta Sinfónica de la UACJ, y el maestro David Pérez Olmedo, de la Orquesta Sinfónica de la UACH, acompañados por el mariachi Canto a Mi Tierra y las interpretaciones vocales de Ilse Viridiana Durón, Fernando Hernández Garza, Marisol Castro y Aníbal Acevedo.
Uno de los momentos cumbres de la noche ocurrió con la interpretación de Me nace del corazón, cuando el mariachi hizo su aparición desde una estructura elevada, desatando la respuesta inmediata de los espectadores con aplausos y teléfonos en alto. El programa concluyó consolidando una estampa generacional donde la música del autor sobrevivió, una vez más, al paso del tiempo.



